La Energía de Venus

Divino y Diabólico

Venus - WikipediaLa forma etérica del ser humano forma la base para la forma física densa. En el proceso de involución descendemos del estado etérico al físico. En este proceso el cuerpo se ancla a la tierra y el alma entra en la esclavitud de la forma. La materia nos encierra más y más, como una tumba, y se hace más difícil salir nuevamente de ella. En este proceso de involución ocurre la individualización en la que la conciencia se separa en unidades individuales de conciencia. En el proceso evolutivo alcanzamos de nuevo el estado etérico. Con práctica espiritual cambiamos nuestro énfasis de la existencia física densa, condicionada por lo material, a la existencia sutil, liberada.

Venus rige ambos caminos; tiene la llave para la conciencia individual tanto como para la conciencia grupal, que conduce posteriormente a la conciencia universal. El principio de Venus se ve como divino y diabólico; diabólico, porque causa la separación de la conciencia en unidades individuales de conciencia, y divina, porque, con la inversión del proceso lleva a la responsabilidad de la conciencia grupal. Venus nos hace sentir a los otros seres en nuestro propio ser, y así experimentamos nuestra unidad con la creación.

Mujer y Hombre

En la individualización, el principio de Venus lleva a la creación de cuerpos a través del acto de la procreación y permite así las experiencias de la vida mundana. Con la influencia de Venus, el ego se une al esperma para su descenso al mundo físico. La atracción física de los sexos y el descenso del esperma son regidos por Marte, el planeta de la actividad.

La mujer, en general, representa la energía de Venus y el hombre, la energía de Marte. A Venus se la llama “la mujer hermosa” o “la virgen”; a Marte, “el guerrero”. Las cualidades forman una aparente oposición que, sin embargo, es complementaria. También en el zodiaco, los dos signos regidos por Marte – Aries y Escorpio – tienen como sus opuestos a los dos signos regidos por Venus, a Libra y a Tauro.

En nuestra Tierra, Venus rige el amor, la belleza y el equilibrio. En una mayor parte de humanidad, el amor de Venus está nublado por la emoción de Marte. En conexión con Marte, Venus puede, por un lado causar el descenso, y por otro, el ascenso, porque Marte da la aspiración ardiente y la determinación. En la trayectoria divina, la energía del esperma se transforma en el poder del ascenso. Venus permite la transformación y el ascenso por medio de un uso inteligente de las fuerzas creativas para un propósito superior.

Para neutralizar las influencias inferiores de la polaridad de los sexos, el ritual védico del sacramento del matrimonio ha sido formado cuidadosamente por la Jerarquía. Cuando el hombre y la mujer viven juntos en el matrimonio, con la interacción entre los dos, la influencia de Venusina hace a Marte más suave, y el estar junto a Marte hace a Venus más fuerte. Así la mujer gana gradualmente poder y el hombre se hace más suave.

En los planos superiores, Venus nos ayuda a elevarnos de la esclavitud de las formas al nivel de concepto a través del poder de la belleza. La belleza es entonces una cualidad del alma y existe en nosotros como el equilibrio de la conciencia. Aquí el papel de la mujer sirve a la misión de Venus, eleva al hombre de la esclavitud en la materia a los planos sutiles y a la realización de su alma-conciencia.

Desde la belleza en la forma nos percatamos gradualmente de la belleza sin forma. Un hombre joven ve a una mujer joven; a través de la influencia de Venus él ve la belleza y desarrolla amor. Cuando viven juntos, ya no se preocupan por la forma sino por la belleza de la comprensión y de pertenecerse mutuamente, que se siente pero no se ve. La belleza del comportamiento es más atractiva que la belleza de la forma.

Así comenzamos a ver, además de la forma, las cosas ocultas y a experimentar amor puro. Venus nos da la capacidad de enfocarnos en la belleza; sus corrientes magnéticas crean la transformación de nuestra naturaleza fundamental. Esto sucede particularmente en presencia de un iniciado y también en presencia de una forma divina hermosa o de imágenes hermosas que podemos adorar.

Cuando Venus cae, hay una mala conducta referente al sexo porque se tiene una comprensión incorrecta del sexo. Se ve a la mujer como la fuente del pecado o como algo para jugar y no se la ve en su dimensión espiritual. La posición de las mujeres en la creación es muy sublime. Hay una maldición sobre cada sociedad en la que la mujer es desdeñada y abusada.

Belleza y Color

Cuando imaginamos belleza y nos conectamos interiormente con ella, obtenemos equilibrio en el etérico. Esto contiene el secreto de la inmortalidad. Nos concede fuerza vital y en Sánscrito se la llama “ojas”, que significa fuerza vital y esplendor.

Venus gobierna el sentido del color en nosotros, mientras que la receptividad a la luz viene a través del Sol. En los planos sutiles, la belleza brilla en formas más radiantes porque desaparece la carga de la forma material. La manifestación del color ocurre por la interacción de la luz con la materia. Solo cuando la luz interactúa con la materia, el color aparece. El color se manifiesta a consecuencia de la resistencia de la materia al flujo de luz. Sin la resistencia de la materia no hay color. “El color baja la luz a la objetividad. Que Venus roba así la luz de los cielos para la Tierra”, se dice en la Astrología Espiritual.

Contemplar colores brillantes consolida y fortalece la red etérica y cierra así la puerta a la entrada de las sensaciones emocionales a través del cuerpo emocional. Cuando hay hendiduras en la red etérica, los estimulantes del mundo objetivo activan el cuerpo emocional y permiten la entrada a las entidades del plano emocional. Gradualmente, el cuerpo físico se enferma. La enfermedad, el decaimiento y la muerte ocurren así al cuerpo físico cuando la red etérica es débil. Fortaleciendo el cuerpo etérico, Venus nos da la llave para la vida más allá de la muerte. Nos da inmortalidad y toda la sabiduría esotérica. El grano del arroz es un símbolo del principio de Venus; el arroz vino a nosotros de Venus. Es por ello que en todos los rituales védicos, la bendición se da a través de granos de arroz. El pensamiento es, que los que han pasado por el ritual podrían ganar inmortalidad.

Venus representa los tres matices del color violeta, azul y blanco. Esotéricamente, el violeta es blanco y el blanco es violeta. De igual manera, el azul es blanco y el blanco es azul. Se dice que el Señor Krishna, el “muchacho azul”, descendió a la Tierra por medio de Venus. También se dice que Sanat Kumara, el Logos y regente del planeta, descendió de allí y estableció su domicilio en este planeta para beneficio de los seres planetarios. Ellos vinculan al ser superior en nosotros y nos dan la inspiración necesaria para que salgamos de nuestras tumbas de materia. La expectativa de que un Mesías vendrá y levantará los muertos de las tumbas es más simbólica que un hecho planetario.

La Hermana Mayor de la Tierra

Venus es el aspecto superior de la Tierra. Dirige sus energías hacia nosotros para elevar la Tierra a estados sublimes.Esta es la razón por la cual se le llama la hermana mayor de la Tierra. Su vínculo a la Tierra es el Polo Norte. La vibración de la materia de Venus es más sutil, de modo que forma el primero y segundo éter de la Tierra. Los seres que visitan la Tierra desde Venus penetran en el éter de la Tierra. Por esta razón, se dice que Sanat Kumara está en el segundo éter de la Tierra y no puede descender más. De hecho, de cuando en cuando hay inteligencias que visitan nuestro planeta desde Venus para dar la inspiración requerida a los seres planetarios.

El Maestro E.K. acostumbraba a despertar a otros durante las horas de medianoche para pedirles que se unieran a él en meditación. La meditación era de 2 a 3 horas de duración, en total silencio. Cuando se le preguntaba, respondía a sus trabajadores: “Ciertos grandes seres están descendiendo al planeta por medio de los rayos lunares. Son seres de Venus. Vienen a ayudar al Plan Divino y a ayudar a elevar a esta humanidad. La Jerarquía los está recibiendo con extrema veneración. Decidí despertarles porque no quería que durmieran durante momentos tan sublimes.”

El símbolo de Venus es un globo sobre la cruz , lo que significa que Venus ha trascendido la materia. El ángel de Venus es Padmini, la Madre que sostiene flores de loto en sus manos – símbolos del desarrollo. El mantra de Venus es “Srim Amalayai Namah”. Amala significa pureza, y este sonido clave, nos ayuda a liberarnos de las limitaciones de los planos densos y a desarrollar belleza divina.

Fuentes: K.P. Kumar: Venus. El Camino a la Inmortalidad / Sobre la Sanación / Notas de seminarios / E. Krishnamacharya: Astrología Espiritual. The World Teacher Trust / Ediciónes Dhanishta España.