Marte – El Poder de la Voluntad

Patrones Planetarios

Mars - WikipediaSegún la sabiduría de las correspondencias, la posición de un planeta a la hora del nacimiento marca la influencia que ese planeta tiene sobre nosotros durante el curso de nuestra vida. Según sus efectos, los planetas se dividen en benéficos y maléficos. El Sol, Marte y Saturno se clasifican como planetas maléficos, mientras que Júpiter, Venus y Mercurio se clasifican como benéficos. De hecho los planetas no son benéficos ni maléficos sino que estimulan lo que esté almacenado por el individuo. Las tendencias se arrastran desde los nacimientos anteriores, según las orientaciones anteriores del individuo, mientras que los planetas trabajan como indicadores de estas tendencias. Durante las diversas revoluciones, estos planetas estimulan lo que está almacenado en cada momento siempre que tocan estos puntos sensibles en el horóscopo. Así los planetas a la hora del nacimiento forman un patrón particular conforme al cual estamos modelados como la disposición de diversas tendencias en nosotros.

Aspectos de Marte

Cada planeta representa un plano de la conciencia en nuestras personalidades. Marte personifica nuestro poder. Preside la batalla de la vida y concede valor y determinación. Marte tiene un lado positivo y uno negativo. El Marte positivo armoniza y neutraliza los conflictos. El lado negativo conduce a conflictos, que pueden terminar en una guerra con palabras y de hechos. En la personalidad, Marte gobierna el impulso sexual y también su uso erróneo. Estimula mucha pasión y una búsqueda sin fin de experiencias sensoriales. Aquí Marte gobierna el sentido del tacto y el calor del tacto físico en el magnetismo animal entre el hombre y la mujer. Por medio del deseo y la posesión, el alma queda aprisionada por instintos posesivos. Estamos firmemente aprisionados en las garras de los pares de opuestos, mientras nos dejemos dirigir por el deseo del yo inferior. Los caballos de los sentidos corren con el carro de nuestras vidas; en vez de ser nosotros, el conductor de nuestro vehículo, nos convertimos en un juego de emociones.

Bajo influencia de las vibraciones de Venus y Mercurio en el plano superior, llegamos a una comprensión más profunda y a un entendimiento, y entonces se nos libera lentamente de los grilletes de la materia. Esto se llama también la liberación de Kundalini de los fuegos de los infiernos del centro sacro, que está bajo control de Marte.

Marte gobierna las vibraciones del color rojo sangre, de la sangre que brota, de su contenido de hierro, y de los individuos con un temperamento de sangre ardiente. En el cielo, Marte también parece rojizo. En la casa, el lugar de Marte es la cocina, donde el calor de la estufa sirve para preparar las comidas.

El aspecto ardiente de Marte también se llama Vulcano, el dios romano del relámpago y del fuego. Es la voluntad ardiente la que permite el crecimiento y la transformación, de igual manera que en una vela, la cera es transformada constantemente por la llama mientras que se liberan calor y luz. La continuidad de la práctica espiritual es el pre-requisito para lograr la transformación. Un dinamismo positivo de Marte fusiona, al fuego de la aspiración y a la voluntad empeñosa, la que es imprescindible en el sendero.

Teniendo en cuenta que Marte otorga el poder para dominar la propia impulsividad, puede también ayudarnos a triunfar sobre la naturaleza animal, asistido por las vibraciones superiores de Venus. Las bellas artes, el amor espiritual y el servicio fomentan una sinergía armoniosa entre Venus y Marte. Los sentimientos más nobles traen una alineación y eventualmente una mezcla feliz entre la belleza y el poder.

Libre Albedrío

La energía de Marte tiene que ser dirigida por el libre albedrío. Lo que es bueno para nosotros podría no serlo para otros en absoluto. La imposición de algo sobre otros muestra la falta de comprensión, de respeto y de amor por nuestros semejantes. Todas las religiones agresivas llenas de idealismo emocional y de espíritu de sacrificio están bajo la influencia de Marte. Muchos líderes religiosos estipulan estrictas reglas sexuales para lograr el control de los pensamientos sensuales. Imponen una disciplina de Marte y Saturno y desarrollan odio de las personas de opiniones diferentes. La gente religiosa militante olvida que esto no funciona a largo plazo. Podrían pensar que están haciendo algo bueno pero cuando la agresión se origina en nosotros, vuelve a nosotros con el tiempo y nos causa grandes problemas. La transformación interna tiene que ocurrir por medio del libre albedrío, no por medio de compulsión exterior.

El dinamismo de Marte otorga el poder de renunciar inmediatamente a cualquier cosa y de luchar por una buena causa con un espíritu de sacrificio sin preocuparse por las consecuencias. Cuando en el cuerpo mental, la cáscara dura de las vibraciones de Marte ha sido suavizada por la influencia de Venus, la influencia de Júpiter puede liberarnos con generosidad, benevolencia y caridad del estado de inmovilización y bloqueo. De igual manera que las energías desenfrenadas de Marte causan problemas en los planos inferiores, el aspecto positivo de Marte da el poder para superar los obstáculos y nos ayuda a continuar y a ascender. Marte es un planeta que permite la iniciación poniendo en acción, las impresiones de la mente superior, buddhi, y dando un impulso para el crecimiento. Con los principios de Marte alcanzamos la mente superior en nosotros y la traemos a la actividad física.

La Lucha Interna

En el hombre común, la energía de Marte se ha vuelto hacia el exterior, él quiere luchar, conquistar y ganar. Con cada pelea con el compañero, con los amigos o los miembros del grupo, perdemos puntos y alimentamos el dragón de nuestras personalidades. En la trayectoria del discipulado tenemos que llevar la lucha hacia dentro y aprender a luchar y a neutralizar el desasosiego y los conflictos en nosotros, en lugar de llevar la lucha hacia afuera. En las escrituras a esto se llama chamuscar los demonios internos. También se le llama los seis aspectos negativos de los centros inferiores – deseos, cólera, codicia, ignorancia o ilusión, brutalidad y los celos. El mantram de seis-sílabas de Marte, Saravanabhava, ayuda a purificar los aspectos negativos de los centros inferiores.

Trabajo Meditativo

Para mejorar los efectos de las vibraciones de Marte, la sabiduría del Oriente recomienda meditar en Marte como el Kumara a quien también se le llama Shanmukha o Subramanya. Lo representan como un joven-guerrero de seis caras con estas armas, una punta de lanza y Ankusa (el símbolo de Saturno) en sus manos. La lanza significa perforar a través de la densa naturaleza inferior del hombre. Ankusa es el símbolo de la autodisciplina. Sus seis caras o cabezas son los seis pares de opuestos en el hombre que lucha y que deben ser transformados en seis fuerzas unificadas.

Esta meditación y la invocación con la ayuda de la potencia del sonido de seis-sílabas, despierta el aspecto más sublime y más divino de la energía de Marte y nos permite transcender estos opuestos y cerrar la puerta donde se encuentra el mal. Una meditación para esto es también, construir una pirámide doble dentro de nosotros, con una pirámide del plexo solar o del centro del corazón hacia arriba y otra hacia abajo. Dentro de ella vivimos totalmente aislados de todas las energías negativas.

Existe un símbolo santo para la meditación en el Kumara, la cruz tridimensional con seis brazos que emanan de un punto, recíprocamente en ángulos rectos. Proyectado en dos dimensiones da lugar a la figura que se utiliza como el símbolo The World Teacher Trust, la cruz dentro del cuadrado rodeado por el círculo.

Las enseñanzas de la sabiduría dicen que, a la hora del nacimiento de este gran Kumara, la semilla del Señor Shiva fue recibida por Agni y transmitida al flujo de agua. La diosa de las aguas sagradas dejó la semilla en las flores de caña blanca donde Kumara nació como el niño de seis caras. Entonces, seis de las Pléyades lo amamantaron con su leche espiritual. Esto lleva un simbolismo profundo incluyendo el paso de la chispa divina al ego divino del hombre. Cuando este poder puro del fuego despierta en nosotros, consolida nuestra voluntad y concede el resplandor del fuego divino.

Fuentes: K. P. Kumar: Urano / Hércules / Notas de seminarios. E. Krishnamacharya: Astrología Espiritual. The World Teacher Trust / Ediciónes Dhanishta España.