El Juego de las Ilusiones

Reflexiones de la Existencia

ReflectionsLa Física enseña que los átomos no son materia ni sustancia, sino que (se forman) son formados a través de las vibraciones de ciertas fuerzas. Las moléculas, por otra parte, están formadas por átomos, y la materia está compuesta por moléculas. Hablando científicamente, la materia es una ilusión. La manera en que la materia se presenta a nuestros sentidos y mente no es realmente tal cual es. La materia existe en una variedad de capas y se compone de una red de corrientes etéricas. Nuestro cuerpo, se compone también de diversas capas de hilos-energía entretejidos, como los hilos de algodón de diferentes consistencias y colores.

¡Aunque hay diversos planos de la existencia, hay esencialmente sólo una existencia! Cuando la existencia es reflejada en la creación, ésta aparece en muchas formas. Al hacerse la materia más densa, la reflexión cambia como un cristal de color que se vuelve más y más denso. El principio que permite la reflexión es la materia-raíz, la que se genera desde el fondo de la existencia. Ésta también es llamada la madre impenetrable o Durga en el Oriente. Ésta es el umbral que permanece entre la verdad de la existencia y la ilusión de la pluralidad. Un velo multicolor cubre a la Madre, llamado( Maya, ilusión, en el Oriente. Maya es la causa de todas las formas de ilusión que encontramos.

Desde la primera reflexión progresivamente, predomina la ilusión. Debido a esto, de forma natural el alma está ligada a la ilusión. Como alma individual, cada uno de nosotros se está reflejando en Buddhi. Entonces, continuamos siendo reflejados en la mente, los cinco sentidos, y las cinco etapas de la materia. Lo qué vemos en el plano físico es la séptima o incluso la octava reflexión.

Por lo tanto, la ilusión ocurre en los siete planos de la creación. No deberíamos pensar que no hay ilusión más allá del plano mental. La ilusión existe incluso en el plano Búdico, así como en los planos planetario, solar, y cósmico. La ilusión más grande de todas es que cada uno de nosotros siente: Yo existo como una existencia separada. En verdad, sólo existe “ÉSO.” “ÉSO” existe como “YO SOY.” Un MAESTRO de la sabiduría se identifica con “ESO.” Tan pronto como se convierte en ” YO SOY,” recuerda rápidamente “ESO YO SOY”, Sino, él también caerá víctima de las ilusiones.

De igual manera que el reflejo de la luna en el agua nos revela que hay una luna original, el reflejo de “YO SOY” nos demuestra que hay un “YO SOY” original, el alma única. Todas las distorsiones que vemos en el espejo no ocurren en nuestra cara. Cuando alguien lanza una piedra al espejo y nuestra imagen se rompe en pedazos, no nos destruye. No necesitamos preocuparnos cuando algo ocurre en nuestro reflejo; el alma no será destruida. Esta comprensión es de gran importancia, porque sólo quienes lo entiendan podrán ser depositarios de la sabiduría espiritual. De otra forma, las llaves de la sabiduría no les son accesibles.

Unidad y Pluralidad

Las enseñanzas de la sabiduría explican que en el principio de la creación, la individualización era muy difícil. Las inteligencias creativas no querían separarse del origen de la unidad e implicarse en el juego de la ilusión. No obstante, la creación exige el desarrollo de diversas capas de ilusión hasta la manifestación de la pluralidad. La ilusión es una parte del plan. Es necesaria, de cierta manera, para alcanzar orden en la creación o en la sociedad.

Enseñamos pluralidad y diversidad a nuestros niños y les mostramos sus formas y nombres. Esto es correcto y verdadero mientras permanezcamos en conocimiento. Si no lo logramos, perdemos contacto con el todo. Entonces formamos nuestras propias imágenes de qué es correcto o incorrecto y nos limitamos; así, nos perdemos en millones de pensamientos y conceptos. Cuando las ilusiones se han cristalizado, el Plan permite la vuelta a la unidad. Para volver a la fuente, debemos superar la ilusión. Esta es la razón por la cual trabajamos en la recuperación de la identidad de nuestra alma.

La Neblina de la Ilusión

Como almas que han entrado en la encarnación en el plano planetario, nos hemos puesto los cuerpos como piezas de ropa. Debido a la ilusión de la materia, nos identificamos con nuestros cuerpos. Tomamos el no-ser, el cuerpo, por el Ser. A consecuencia de la identificación con lo qué muere, sufrimos con la muerte. Nosotros mismos, no nacimos y nunca moriremos. Todos los miedos, que son generados por el concepto de aparición y desaparición, son resultado de la ignorancia.

Cuando nos reconocemos como seres de la luz, experimentamos que la muerte es un mito. La clarificación de este mito es, según la Jerarquía, el servicio más grande porque la humanidad está limitada profundamente por esta ilusión. Superar la ilusión de la muerte y del nacimiento requiere práctica, un proceso profundo, y conocimiento. A través del yoga, procuramos mantener las formas sutiles en las cuales continuamos existiendo. Cuando un maestro de la sabiduría adquiere un cuerpo, no se identifica con el cuerpo sino que lo usa para sus propósitos. Tan pronto como (se) cumple el propósito, él se va de nuevo. Para los iniciados, vivir en un cuerpo viene con grandes limitaciones. Es un gran sacrificio de su parte para ayudar a otras almas en su sendero.

Para nosotros, el mundo físico parece perfectamente real: una pared es una pared y sabemos demasiado bien que no podemos caminar a través de ella. No obstante, estas normas cambian con el incremento de la conciencia, y cuando un vidente mira a través de una pared, todo lo que él ve es espacio. La pared no existe para él. De esa manera, los maestros han demostrado cómo se mueven a través de las paredes y el espacio. Lo que parece normalmente imposible es bien factible para alguien que funciona en un nivel superior de conciencia. En su libro Ilusiones, Richard Bach describe esto muy bien.

Sufrimos de muchas ilusiones. Mucha gente ve solamente lo que quiere ver y no lo que realmente es. A menudo pensamos que estamos correctos en lo que pensamos, pero ¿por qué no podemos tomar en consideración que podríamos estar equivocados? Quienes no pueden aceptar sus errores sienten constantemente que son los mejores y que están correctos, y que los demás no los comprenden. No hay manera de hacerles ver sus propios errores. No entienden nada, pero tienen la sensación de que el mundo no los entiende. Están atrapados en la niebla de la ilusión.

Nos aferramos a nuestras imaginaciones y, al hacerlo, creamos obstáculos. La idea de la propiedad y de lo “mío” es una de las peores ilusiones. Algunos piensan que tienen derechos sobre su esposa, sus hijos, o sus amigos; y viceversa, aquéllos sienten lo mismo. No hay nada malo con una familia así, pero nuestras ideas acerca de esto se pueden convertir en obstáculos serios; Lo mismo aplica a nuestras conexiones con los trabajos o el ingreso. No poseemos nada. Podemos tener una familia sin el sentido de posesión. Lo mismo se aplica al dinero y al placer. Todo lo que nos rodea está allí para agradarnos de modo que podamos jugar un juego conforme a las reglas. Si no prestamos atención a las reglas, caemos en una ilusión más profunda. Todo es un juego de roles, pero cuando olvidamos que sólo desempeñamos un papel, el espectáculo se convierte en una realidad amarga. La creación fue creada para generar alegría. La alegría se mantiene mientras no nos dejemos atrapar por cosas mundanas. Así, debemos vivir con las cosas, pero no ser parte de ellas.

El Sendero de Retorno

Las cosas vienen, sólo para irse otra vez. Ellas no tienen el poder para satisfacernos verdaderamente. Debemos recordar: “Estoy en el mundo, pero no soy del mundo.” Mientras el mundo tenga importancia para nosotros y nos aferremos a las ilusiones, no podemos girar hacia la trayectoria espiritual. En el sendero, cumplimos con nuestros deberes, pero no desarrollamos un interés permanente. Cuando aceptamos la responsabilidad y hacemos el trabajo voluntariamente, la naturaleza inferior pierde su garra sobre nuestras almas de una manera lenta pero constante.

No obstante, no debemos rechazar la ilusión ni siquiera debemos intentar combatirla, incluso cuando nos perdamos en ella. Los grandes videntes hablan de esos acontecimientos en sus vidas a través de los cuales han caído en la ilusión y los dan como enseñanzas importantes. Aclaran los puntos donde lucharon para mostrar a quienes los siguen cómo evitar peligros en el camino de manera segura. También nos indican cómo, cuando el alma se centra en el Uno – la Super-Alma, todo alrededor de nosotros es revelado en su divinidad.

Fuentes utilizadas: K. P. Kumar: Sankya – La Doctrina Sagrada / notas de seminarios / E. Krishnamacharya: El Maestro CVV. The World Teacher Trust / Ediciónes Dhanishta España.