Referente a la Sexualidad

Ritmo y Tiempo

Dealing with SexualityLa creación es una actividad cíclica de los planos más sutiles y la reproducción es una imitación de esa actividad para producir los planos más densos. Los procesos de la procreación del cuerpo físico son una copia de los procesos superiores de la creación, del impulso de lo absoluto a descender como creación. Si entendemos y comparamos estos dos niveles, podemos alcanzar un comportamiento apropiado hacia los planos creativos y hacia el impulso sexual. Si el hilo de conexión entre los planos se rompe, la actividad reproductiva se convierte en una indulgencia y en un fin en sí misma.

El instinto natural hacia la actividad sexual es común a los reinos animales y humanos. Sin embargo, el hombre dispone de posibilidades que un animal no tiene. El animal es dirigido y protegido por el instinto. Obedece un ritmo y una periodicidad. Cuando siente el instinto, conforme a la ley de la naturaleza, buscará a un miembro del sexo opuesto para producir descendientes. El hombre tiene un aspecto animal porque posee un cuerpo, pero también le fueron dadas la mente y la discriminación. Somos almas que se expresan a través de un cuerpo. El alma por sí misma no tiene sexo, y en consecuencia, no tiene impulso sexual. Se nos da la auto-conciencia y así sentimos que existimos. No obstante, de esa manera nos sentimos diferentes del Uno y pensamos que somos individualidades independientes con voluntades libres, y así, ya no estamos más integrados con la naturaleza.

Sin embargo nosotros también tenemos períodos y estaciones, tanto las mujeres como los hombres. El no prestar atención a estos ritmos conduce a los disturbios y enfermedades. La sexualidad es una energía sagrada que tiene un lugar de importancia en vida. A través de la sexualidad, la naturaleza nos hace satisfacer nuestro deber de proporcionar cuerpos a las almas para que puedan encarnar. La sexualidad tiene su propio tiempo: la edad conveniente para la vida sexual está entre los 21 y los 49 años. Si los sentidos no fueron regulados correctamente entre los 7 y los 21, más adelante nos causarán problemas. El pensar en el sexo en momentos inadecuados o la complacencia en materiales pornográficos causa dificultades para controlar el cuerpo. Cuando prevalecen los pensamientos extraños, malsanos y antina-turales, estos pueden dominar al hombre y conducirlo al adulterio y al crimen. El contacto sexual impuro conduce a la proliferación de enfermedades venéreas. Los rituales del matrimonio y el comportamiento puro y fiel entre el esposo y la esposa intentan mantener la pureza de los instrumentos procreadores, para evitar que el alma que desciende en un cuerpo sufra contaminación.

Atracción Sexual y Conciencia

Cuando no estamos funcionando conforme a la ley de la naturaleza y nos dejamos llevar por una vida de impulsos sexuales no regulados, nuestra conciencia desciende a los centros inferiores. Perdemos nuestra capacidad de discriminación y terminamos encarcelados en lo material. Cada impulso sexual conduce a un movimiento de la conciencia hacia lo inferior; cada meditación brinda un movimiento ascendente. Si no hay una fundación sólida de la pureza, la meditación trae confusión y problemas. Los centros que apoyan los instintos sexuales en nosotros son también responsables de estimular las energías de ascenso. Si permitimos que las energías fluyan hacia afuera, no habrá ninguna disponible para el ascenso. El impulso sexual no debe ser estimulado cada vez que encontramos a una persona del sexo opuesto. Debe encontrarse un ritmo y un orden superiores.

Juntos, un hombre y una mujer son dos contrapartes que hacen un todo. La atracción sexual es un tipo de magnetismo que se manifiesta a través de las células físicas del cuerpo masculino y del femenino. Se proyecta sobre la mente, que, consecuentemente, se excita. Durante el acto sexual, la excitación produce una sensación de dicha intoxicante. La mente queda absorta en ella y el hombre se separa de su sentido interno. Esto recibe también el nombre de “caída” de la conciencia, lo que causa enredos. Si podemos observar la experiencia sexual desde una posición de tranquilidad interna, como una actuación de teatro, a la mente y a los sentidos se les permite disfrutar por medio del instrumento del cuerpo, sin quedar condicionada por este goce. En este estado de liberación, la conciencia está estable y tranquila en relación con sí misma. Cuando hemos ganado maestría sobre la mente y los sentidos, podemos experimentar la sexualidad en concordancia con la necesidad de la Naturaleza, sin perder contacto con la conciencia superior.

Es un trabajo importante de buena voluntad el verter luz sobre este tema, el cual ha sido altamente distorsionado, y el informar sobre las consecuencias de la acción indiscriminada, si se nos pregunta sobre ello. Debemos vivir de la manera adecuada y dejar que otros vivan. La sociedad (cultura, moda, medios de comunicación y comportamiento) está hoy sobre-sexualizada y la facilidad discriminatoria obnubilada. Se cree que se pueden girar las señales de las intersecciones de izquierda a derecha y cambiar la ley para satisfacción personal, pero el camino no cambia. Debemos adaptarnos al plan mayor y escoger el camino adecuado.

Supresión y Regulación

A través de los siglos, se cultivó la supresión sexual en el nombre de la religión. Se insistió en la aniquilación del impulso sexual. La mujer fue incluso considerada la fuente de todo mal. Quienes no seguían los preceptos morales eran llamados pecadores y eran condenados al abismo más profundo. Sin embargo, desde el comienzo de la era de Acuario en todo el mundo se ha cuestionado la autoridad y se han rechazado las prescripciones morales impuestas. Todo esto es una oposición a la supresión excesiva del pasado. La nueva era exige que a cada cual se le permita el uso de su libre albedrío. Desde el punto de vista de la espiritualidad, no existe ningún pecado ni nada que necesite ser juzgado. Sólo existe la ignorancia del hombre al tratar con el libre albedrío. Si se rompen matrimonios, se consumen drogas, uno se alimenta o bebe inadecuadamente, se tendrán que enfrentar las consecuencias. Es a través del sufrimiento en ésta vida o en otra futura que se aprende lentamente a subordinar la voluntad propia a la ley. Una nueva era no significa que las leyes y las reglas de las enseñanzas de sabiduría se han vuelto inválidas.

Las enseñanzas explican cómo podemos regular nuestras vidas y vivir así la sexualidad, sin una supresión errónea.Recomiendan la magnetización del centro laríngeo por medio de la elocución de la Palabra Sagrada OM y de otros mantrams, regular y sistemáticamente. La Palabra Sagrada debe pronunciarse en grupos de siete, es decir 7, 14, 21, etc. Entonces debe continuarse con una respiración lenta, suave y uniforme. Durante esta respiración, escuche atentamente y observe por algún tiempo la pulsación. Con una práctica diaria, aún mejor durante las horas del crepúsculo, se establece un ritmo en el centro laríngeo por el que las energías se dirigen hacia arriba desde el centro sacro y los órganos sexuales hacia el centro laríngeo. Cuando la conciencia del alma toca la mente, se siente atraída hacia el alma con mucha más fuerza que hacia el sexo. El hombre y a la mujer están bien integrados en el alma. Entonces desaparece la sensación de que les falta algo, puesto que han trascendido la polaridad. Así,se convierten en una fuente de atracción superior para otros.

Escogiendo una Pareja

Al elegir una pareja, debemos buscar buenas cualidades y no una forma externa hermosa. Es un prerrequisito importante que las actitudes sean compatibles y que las metas de la vida sean similares. Si la meta de nuestras vidas es recorrer el camino espiritual, debemos buscar una pareja que tenga los mismos valores. Las pequeñas diferencias agregan color a la vida, pero si no hay congruencia emocional, mental, intelectual y espiritual, el matrimonio no puede sobrevivir. En la vida espiritual, la castidad hasta el momento del matrimonio y la monogamia de por vida son los ideales. Es también importante que, antes del matrimonio, la situación económica sea suficientemente estable. Sólo debe planearse un niño cuando se le pueda proporcionar el cuidado adecuado. Viviendo juntos de manera armoniosa, podemos trabajar eficazmente por el bienestar general.

Fuentes utilizadas: K.P. Kumar: Mithila / La Cruz de Acuario / Venus / notas de seminarios. E. Krishnamacharya: El Libro de Rituales / Música del Alma. The World Teacher Trust / Ed. Dhanishta, Barcelona.