Simbolismo y Uso de las Manos

La Conciencia del Número

HandsEl cuerpo humano es un modelo de perfección, un equipo excelente y complejo.Nosotros, las almas, hemos venido a los cuerpos para experimentar el mundo. Pero tan pronto como entramos en el cuerpo, olvidamos nuestra identidad y tomamos otras. Hemos asumido un nombre y una forma, nos identificamos con una raza y una nacionalidad. Diariamente tenemos que recordar que no somos las diversas identidades o el cuerpo, sino el alma que ha emanado de la verdad una y que pertenecemos a ella.

Las inteligencias y las potencias creativas han traído las formas conforme a un patrón que existía antes que la forma misma. Existen en la eternidad como semillas de la creación y se convierten en trabajadores de la creación. Ellos garantizan que el hombre sólo nazca de un hombre, que siempre se cree el mismo patrón. ¿Cómo sabemos cuántos dientes o dedos tenemos que desarrollar? La conciencia de la forma y la conciencia del número hacen que tengamos dos manos y dos piernas, con 5 dedos cada una, una nariz y dos ventanas en la nariz, una boca y 32 dientes. La conciencia del número, la conciencia de la forma y la conciencia de la mente, existen como inteligencias cósmicas y cooperan con la reproducción del marco y con su crecimiento. Los números no son hechos por el hombre. Lo que llamamos un número es la forma del número y no el número mismo. Incluso sin una forma, la conciencia del número ya existe en nosotros. En la sabiduría oriental se llama Kapila, el primer maestro de la ciencia de la Sabiduría Eterna.

En la enseñanza de la Sabiduría, el número 5 es el número del hombre, puesto que él es el alma, el Hijo divino de Dios que vive en la naturaleza cuádruple, la mental, la emocional, el cuerpo etérico y el cuerpo físico. La sabiduría oriental llama al número 5 el número más secreto y significativo de la perfección relativa: el número 10 se considera el número de la perfección, de Dios, y el 5, el número del Hijo de Dios o del Alma, en el que se unen el Espíritu del Padre, y la Materia de la Madre. Leo, el quinto signo del zodíaco, representa el nacimiento del hijo. La quinta casa representa a los niños y a el amor del padre, por el cual los educa y protege. Leo gusta de proteger, dirigir y gobernar. Es por ello que Leo es llamado el rey de los signos. Representa la superación de los obstáculos y en el camino espiritual, la superación de la naturaleza inferior. El número 5 representa los dedos de la mano que toma y sostiene con apretón firme. La personalidad desea sostener a otros en su apretón, la mano del alma o la del maestro, guía, protege y mantiene en libertad.

La Energía de las Manos

Las manos llevan la energía de gobernar y la proteger; la cabeza es el sacerdote, el maestro o el hombre espiritual. El estómago es considerado el hombre de negocios, que recibe energía y la distribuye a todas partes del cuerpo, mientras que las piernas son los trabajadores. Las piernas fuertes son buenas para la actividad física, y una cabeza fuerte para la actividad sutil. Frecuentemente, quienes trabajan con los pies, no pueden trabajar muy bien con la cabeza. La cabeza sostiene a los pies, incluso al correr; y causa el funcionamiento de los miembros, pero no a la inversa. Desde el punto de vista esotérico, deben preferirse los juegos con las manos más que los juegos con los pies, o sea, preferir jugar tenis antes de balompié.

El uso adecuado de las manos es un aspecto importante en la trayectoria espiritual. Se nos insta a no tocar todo indiscriminadamente, puesto que recibimos energías a través de las manos. “Los antiguos aconsejaban colocar la mano sobre las agujas de los cedros jóvenes, para que el prana condensado pudiera penetrar a través de las yemas de los dedos.” (Corazón, 14) El lavado frecuente de las manos, como hacen los doctores cuando están trabajando con los pacientes, no es solamente una cuestión de higiene. El lavado purifica, para tomar nuevamente energía fresca. A los discípulos en el ashram se les insta a lavarse las manos con agua pura después de cada acto de beneficio para el mundo. Haciendo ésto las energías de la cabeza y el corazón se invocan conscientemente en las manos para poderlas distribuir. Una mano que da es una mano divina. Puede distribuir cosas materiales, pero también energía de sanación o bendiciones. Las manos tienen un gran poder, el cual debemos utilizar solamente para los actos de la buena voluntad y no para propósitos egoístas. También tienen gran importancia en la curación: “durante la imposición de las manos, no se debe pensar en la enfermedad, sino que se debe intentar unirse con lo más alto.” (Jerarquía, 132)

La garganta y las manos están muy estrechamente interconectadas, por eso hacemos diversos movimientos con las manos al hablar. La garganta es la fuente de la cual fluye la energía hacia las manos. Si hablamos adulándonos a nosotros mismos y criticando a otros, distorsionamos las energías que transmitimos. Muchos pierden energías sin razón a través su discurso. Nuestro discurso debe ser substancial y constructivo, entonces podremos transmitir también energías curativas.

Abriendo y Cerrando

Cuando no se usan, las manos se deben mantener juntas, con los dedos cruzados o con una mano en la otra. También se pueden dejar reposar las palmas en las rodillas. Esto permitirá el cierre del circuito de la energía para una mejor preservación de la misma. En el libro “Del Intelecto a la Intuición”, p.134, el Maestro D.K. dice: “Las manos deben estar entrelazadas en el regazo y los pies cruzados. Si aceptamos lo que el científico occidental dice, cuando afirma que el cuerpo humano es en realidad una batería eléctrica, probablemente su hermano oriental esté también en lo cierto cuando afirma que la meditación es la unión de la energía negativa y la positiva y que por este medio se produce la luz en la cabeza. En consecuencia es prudente cerrar el circuito.”

Al viajar, se nos recomienda insistentemente mantener las manos juntas y cruzar las piernas en los tobillos o las rodillas. Cuando meditamos, debemos cerrar el circuito de energía, de modo que la energía que invocamos durante la meditación pueda llenarnos con plenitud. De esta manera, puede mantenerse la palma derecha en la izquierda, significando que estamos buscando el ascenso, las energías superiores. Los extremos de los pulgares se unen: el pulgar derecho pertenece al alma, el izquierdo a la personalidad. Al usar nuestras manos y pies durante el día podemos distribuir nuevamente la energía acumulada.

Transformando la Vibración

Cuando hacemos una oración en grupo y formamos todos juntos un círculo, podemos unir las manos e invocar las energías, de modo que el grupo pueda alcanzar ciertas metas comunes que sus miembros se han fijado. Durante una meditación en círculo podemos también poner ambos pies lado a lado. Cuando estamos distribuyendo la energía calmante de una meditación o un mantram a nuestro alrededor, podemos unir las manos de manera que indiquen la distribución de las energías. Esto se puede hacer cuando un trabajo de grupo se hace para beneficiar un lugar o una situación particular. Los Grandes han magnetizado los lugares donde están por sus pies; su tacto tiene naturaleza de sanación, con su discurso transforman el entorno. Con frecuencia preparan también platos y los distribuyen. No debemos rechazarlos ni preocuparnos por su sabor, sino por el efecto transformador de la vibración. Esto es también cierto para los objetos que se han magnetizado a través de su tacto.

El significado de las posturas de las manos es una ciencia en sí misma. Se llama la ciencia de los mudras. Cuando un discípulo ha alcanzado la pureza necesaria, el instructor puede comunicar ciertos efectos por medio de gestos, de apretones y de palabras mentales. En las representaciones orientales de la Madre Divina, ella brinda protección con la mano derecha, mientras que con la izquierda concede bendiciones y plenitud en todos los planos. En ello las palmas irradian Luz. Podemos contemplar cómo la Luz brilla descendiendo desde lo alto hacia nosotros y nos llena por completo.

Fuentes utilizadas: K. P. Kumar: Mantrams. Su Significación y Práctica / notas de seminarios / E. Krishnamacharya: Sabiduría de los Cielos. The World Teacher Trust – Dhanishta, Barcelona, España. – A. A. Bailey: Astrología Esotérica, Lucis-Trust, London (http://www.netnews.org/www.lucistrust.org ). Corazón / Jerarquía. Sociedad Agni-Yoga, New York, (www.agniyoga.org).