Invocación de la Llama Violeta

“La Meditación no es un hacer, sino algo que sucede”

Libro: Invocaciones de Llama Violeta

El Violeta es el color y el mundo hacia el cual la humanidad marcha a través de la iniciación. Es el Reino de Dios, conocido como el Jardín del Edén, el Paraíso, el Devachán, lo Supramundano, y otros. La Llama Violeta se relaciona con el Séptimo Rayo de Swaraj. Swaraj significa autogobierno. El autogobierno es un requisito del discipulado. Hay aspirantes por todo el mundo que siguen la disciplina para ser discípulos y que se esfuerzan por gobernarse a sí mismos.

El autogobierno está regido por el Séptimo Rayo, y el Séptimo Rayo funciona a través de la Llama Violeta. La Llama Violeta es venerada en todos los Templos sutiles del Séptimo Rayo en todos los cuatro rincones del planeta. El Rayo Violeta inauguró su actividad en este ciclo en el año 1675 d.C. El trabajo se está desarrollando sutilmente y muchos son introducidos en el funcionamiento de la Llama Violeta. Los templos esotéricos se están activando, transmitiendo sus presencias a los buscadores por doquier.

333 años de trabajo se cumplen en este año 2008. Para celebrar este gran trabajo, se dan unas cuantas invocaciones al ardiente buscador de la actividad del Séptimo Rayo.

Muestra de Invocaciones

1

Yo soy la Llama Violeta,
en mí la Llama está en acción.
Yo soy la Llama Violeta,
sólo ante la Luz me inclino.
Yo soy la Llama Violeta,
resplandezco como el Sol.
Yo soy la Luz de Dios,
brillo por siempre y para siempre.
Yo soy el Poder sagrado de Dios.
Yo soy libre. Libero a todos ¡ahora!

23

Maestro Saint Germain,
¡Tú eres el Maestro de la Victoriosa Llama Violeta!

Tú eres la Luz de Escorpio que nos guía
hacia la Dorada Luz de Sagitario.

Tú nos abres la puerta
de la oscuridad a la luz,
de la ensoñación al despertar,
de la ilusión a la realidad.

Tú eres el Ángel Guardián
que resguarda las puertas del Templo Divino.

¡Guíanos!
¡Guíanos!
¡Guíanos!

34

Nos inclinamos ante la Sabiduría del Este.
Nos inclinamos ante el Amor del Sur.
Nos inclinamos ante la Fuerza del Oeste.
Nos inclinamos ante la Voluntad del Norte.
Nos inclinamos ante Chintamani, el Faro de arriba.
Nos inclinamos ante el gran Can Guardián de abajo.
Nos inclinamos ante el Señor de Yo Soy, el centro.

Que seamos elevados.
Que seamos elevados.
¡Que seamos elevados,
a los Reyes de la Belleza!