Pensar. “estoy enfermo” es ignorancia; pensar: “mi cuerpo está
enfermo” es conocimiento. El cuerpo nace, crece, tiene salud, se pone
enfermo y muere.
El aparato es vulnerable a las reparaciones, pero la energía que
funciona a través de él no lo es.
Hay un upanishad llamado Katha Upanishad que afirma que no existe
muerte. “Morir no es Morir”. Se les recomienda sobremanera a todos los
estudiantes de ocultismo. La sanación es también una ciencia oculta y
por eso me permito deciros que leáis ese upanishad. A decir verdad,
ninguno de nosotros experimenta los llamados estadios o fases del
cuerpo. No exprimentamos nuestro nacimiento; no recordamos nuestra
infancia, ni nuestra niñez como sucesos particulares que han sucedido
en un momento del tiempo. Tampoco sabemos en que momento del
tiempo nos hemos hecho viejos. Para nosotros no existe una experiencia
tan marcada si no fuera por lo que dice la gente que nos rodea.
No morimos. Podemos desprendernos del cuerpo como de una prenda de
vestir, dicen las escrituras sagradas. La mejor sanación que uno puede
hacer a la humanidad de este planeta durante este siglo es informar,
educar y volver a ponern en su sitio la verdadde que la muerte no
existe, de que morir no es morir, de que la muerte es algo ilusorio, de
que la muerte afecta al cuerpo, pero no al Hombre y que la muerte del
cuerpo no es el fin de todo.
La muerte es la desintegración del cuerpo. Es una transfiguración para
aquellos que saben. Jesucristo demostró esta verdad a la humanidad
hace 2000 años. La resurrección ( del Señor) es el mensaje de que no
morimos. Desgraciadamente el crisitanismo y sus abogados propagaron
al Cristo crucificado y no al resucitado. Esto mismo indica la evolución
de quienes siguen al Cristo crucificado. Están seguros de morir porque
creen en ello. para algunas personas de este planeta, Cristo sigue
viviendo enternamente. Esas personas han decidido vivir más allá de la
muerte.
“Los marcos y las formas acaban con el contenido. Los propietarios de
esos marcos y de esas formas permanecen. Pertenecen al indestructible
e inconmensurable Uno”. le dice Krishna, el Señor a Arjuna en el
Bhagavad Gita, como primera enseñanza (Bhagavad Gita, cap. II, vers.
18). De hecho, todo verdadero instructor da su primera enseñanza
acerca de la muerte y de la falacia que la envuelve. Hay una necesidad
inminente de darnos cuenta de la inmortalidad del alma. En los tiempos
actuales la identificación con lo material y con los marcos materiales es
más alta que nunca. De ahí la necesidad de poner énfasis en la fuente
de origen de los marcos y las formas materiales.

Extractos Sanación. por Dr. Sri. K. Parvathi Kumar