¡Los humanos gritan pidiendo libertad!

El libre albedrío les quitó su libertad.
¡Los humanos gritan pidiendo libertad!
Pero no saben
que ellos mismos se quitaron su libertad.
Ni la Naturaleza ni Dios atan.
El hombre se ata a sí mismo
y grita pidiendo libertad.
¡El grito por libertad de los humanos es falso!
El grito es una farsa.