• Aceptarse uno mismo tal como es.
  • Aceptar a los otros tal como son y por lo que son en la actualidad.
  • Amar, valorar y dar gracias por lo que poseemos en lugar de quejarnos por lo que nos falta.
  • No compararse con otros. Tenemos lo que tenemos lo que tenemos y los otros tienen lo que tienen. Somos lo que somos y los otros son lo que son, cada cual a su manera.
  • Vivir en la verdad, sin temer a otros.
  • Resolver los conflictos a través de la comunicación no violenta. Utilizar el “yo” como “pienso, creo, soy“ en vez del “tú” acusador.
  • Perdonar antes de la noche, de modo que el sol no se ponga nunca sobre nuestro resentimiento.
  • Pensar bien de otros y decirlo en voz alta.

Primero debemos estar en paz con nosotros mismos y ello nos conducirá a la paz con los otros.