Crisis

Transformaciones ardientes

CrisesSe puede comparar el desarrollo del cuerpo sutil con el batido de la leche en el que la mantequilla se separa de la leche. Batiendo la mantequilla es acumulada; la esencia emerge y se separa del resto. El batido es un proceso ardiente, tal como el proceso por medio del cual el cuerpo sutil puede ser separado del cuerpo físico: Por medio de un batido ardiente, la materia densa es expulsada y así puede desarrollarse la materia sutil. Las crisis son los medios para formarnos y conducen a una reorientación. Las crisis son momentos cruciales de nuestras vidas para caminar hacia la luz. Cada crisis nos hace entender mejor nuestro ser. La realización espiritual no puede ocurrir en tiempos de calma. Cuando hay buen tiempo, dormimos; cuando hay mal tiempo, trabajamos. Eso no significa que tenemos que invitar al mal tiempo, pero sólo a través de las crisis podemos ser conducidos más profundamente hacia la verdad.

Una u otra crisis continúa haciéndonos sufrir porque no sabemos cómo deberíamos hacer algo. La personalidad no sabe funcionar; por tanto continúa haciendo lo que le gusta hasta que enfrenta problemas. Mientras la personalidad domine al alma, nos llevará a crisis. Tenemos que neutralizar todo lo que hemos hecho. Mientras no hagamos esto, no podemos alcanzar la fuente. Las crisis no son sino el karma que tenemos que cumplir; nos ayudan a aclarar. Las limitaciones que sufrimos se interponen en nuestro camino hacia la realización. Es por ello que en la vida de un discípulo, las crisis vienen más rápidas. El Maestro no acepta limitaciones con los discípulos. Él trabaja desde adentro, y entonces experimentamos crisis. Cuando estamos fuera de una crisis y hemos recuperado un punto de apoyo, él crea una nueva crisis para que crezcamos a través de ella.

Cuando invocamos la energía de CVV, ocurren muchas transformaciones. Él se ocupa de que todas las células se transformen a través del fuego que él enciende a través de las crisis. Las crisis ayudan a mantenernos en llamas y somos cocinados por ellas. La palabra ‘huida’ no existe en el diccionario de un discípulo. Tenemos que enfrentar las crisis y resolverlas. Cuando las aceptamos, comenzamos a brillar de ahí en delante en las crisis. El oro brilla mucho más hermosamente cuando es puesto al fuego. El oro en nosotros es nuestro cuerpo áureo, el sutil, el cuerpo etérico. Sólo puede comenzar a brillar si estamos suficientemente en el fuego. Debemos agradecer a los grupos y a nuestros compañeros porque nos dan tantas crisis. Vemos en el exterior lo que está dentro de nosotros mismos. Cuando podemos ver tanto odio, disputas y luchas, las vemos porque en nosotros mismos tenemos exactamente eso. Para un iniciado esto no existe porque para él toda es la presencia de Dios. Él sabe lo que tiene que hacer en una situación dada.

Crisis para Despertar

Incluso con grandes almas las crisis son algo normal. Arjuna pudo recibir la sabiduría cuando estaba en una gran crisis en el campo de batalla. Maria Magdalena pasó por una crisis profunda cuando estaba a punto de ser lapidada. En este momento, sólo Jesús la protegió, y ella se percató muy claramente de quién la amaba realmente. Así ella encontró en el Maestro la única fuente, y fue iniciada. Helena Blavatsky experimentó fuerte oposición y su vida fue frecuentemente amenazada, sin embargo trabajó como un león. El Maestro EK experimentó traición, ingratitud y críticas. En su época de preparación, pasó por una crisis severa a causa de la enfermedad epiléptica de su hijo; esto lo lleva a la homeopatía con la que trató a su hijo con éxito y entonces la utilizó por el resto de la vida para curar a un sinnúmero de personas. En las vidas de los iniciados vemos como se despertó el espíritu a través de los tiempos de crisis.

El Maestro no sólo nos trae crisis sino que también nos ayuda a solucionarlas. Pero, a veces, en tiempos de crisis, el Maestro externo desaparece y se coloca a distancia para ver cómo nos comportamos en la crisis. Así, retira la ayuda externa de modo que el mecanismo interno de ayuda sea iniciado por la necesidad imprescindible. Sólo si encontramos al Maestro interior podemos superar cada crisis. Si hacemos frente a la crisis manteniéndonos firmemente alineados con la divinidad, la crisis se disuelve y aparece un regalo de Dios para progresar más en el camino.

Instrumentos Ocultos

A través de los instrumentos ocultos diariamente utilizamos el poder de modo que fluya hacia nosotros. Las oraciones nos ayudan a pasar a través de una crisis. Incluso si somos lanzados a tierra, cuando oramos las cosas cambian. Sin embargo, en una crisis nuestras emociones nos ahogan con frecuencia y no buscamos ayuda. Así, los Maestros no pueden alcanzarnos. Dicen a menudo: “No podemos ayudarles, aunque deseamos ayudar, porque ustedes no buscan ayuda.” Si no pedimos ayuda no pueden interferir en nuestro sistema porque, según su comprensión, la ayuda no solicitada es agresión. Así que esperan y nos respetan porque se rigen por la ley del amor. Por tanto, el vínculo no ocurre.

Cuando la humanidad está pasando por un período de crisis es muy importante orar con intensidad. Los acontecimientos individuales de la vida no son entonces tan importantes. Es importante estar comprometidos con el bienestar de la humanidad, con la voluntad al bien; esto requiere humildad y no auto-engrandecimiento. Mahatma Gandhi es un gran ejemplo de cómo él se opuso al gran Imperio Británico con el poder de la oración y ayunó y oró durante las crisis.

Cuando hay dificultades aparentemente insuperables, los Upanishads dicen, “pronuncie OM”. El OM ayuda con todos estos asuntos, es la medicina general. Los remedios específicos son los sonidos que emergen del OM. OM se pronuncia hoy en los ashrams con mucha intención para purificar el planeta, para restituir la paz y para neutralizar las crisis. Si se pueden neutralizar crisis planetarias con la ayuda del OM, las crisis individuales también pueden muy bien superarse. Los Upanishads dicen: “No hay posibilidad de explicar totalmente el OM.” Un buen instrumento para un trabajo eficaz sobre el nivel individual o planetario es también visualizar una pirámide doble alrededor de un grupo, una región atribulada, una nación o incluso alrededor del globo.

Manteniéndose sobre los Pares de Opuestos

Todas las crisis, en todos los niveles, tienen para nosotros la misma evidencia y mensaje: Mantenerse sobre la crisis, sobre los pares de opuestos y después obsérvenlos. Cuando estamos sobre de ellos vemos que los pares de opuestos se complementan uno al otro. Mientras estemos en ellos vemos oponentes y lucha. Si, por ejemplo, hay malestar en un individuo debemos preguntarnos el porqué, cuál es la preocupación. Es necesaria una comprensión amorosa para enterarse de la razón. Entonces podemos remontarla de nuevo a su origen pero no con poder o autoridad. Cada vez que suprimimos algo, rebota de nuevo de regreso. Con una comprensión amorosa podemos también ver el mensaje del malestar que el planeta tiene en sí mismo. Nuestro trabajo es liberarnos de las opiniones y permanecer desapasionados, sin perjuicios. Cuando somos neutrales, no hay críticas en nosotros pero alcanzamos una comprensión más elevada. Así, hacemos entrar la luz y la pasamos, de modo que se presente lo que es bueno para todos. Las crisis, también nuestras crisis personales, no pueden ser solucionadas mientras no trabajemos regularmente para ello.

Que todos los seres vivan en equilibrio, en paz y en felicidad. No podemos ser felices cuando sólo nosotros estamos contentos sino cuando todos están contentos. De otra manera, somos egocéntricos. Pero incluso cuando hay una crisis podemos permanecer en equilibrio y también cuando no hay crisis. Hay tantas crisis y conflictos -personales, políticos, religiosos e ideológicos. O también crisis ecológicas y económicas y peligros para la salud. Nuestra responsabilidad inmediata es transformarnos de modo que nos convirtamos en instrumentos útiles para ayudar a otros. Sin nuestra transformación no podemos pensar en transformar a otros.

En la historia temprana de la humanidad hubo una gran crisis cuando ocurrió la individualización y un alma se convirtió en muchas. Ahora el punto es que los muchos nuevamente se vuelvan uno y que la humanidad renazca en el espíritu. Las personalidades tienen que despejar el camino; de lo contrario, serán quebradas. “Dóblese o quiébrese” es la única opción. Nos guste o no, Urano trae las transformaciones para introducir la nueva era. Él no hace acuerdos. Pero con la ayuda de la sabiduría y de los Maestros podemos transformarnos y superar las crisis. Éste es el trabajo frente a nosotros.

Fuentes: K.P. Kumar: Urano. El Alquimista de la Era / Las Enseñanzas de Sanat Kumara / Notas de seminarios. The World Teacher Trust / Ediciónes Dhanishta España.