Corazón y Cordialidad

Reunión en Cordialidad

HeartUna de las verdades fundamentales es: Lo que experimentamos en el mundo externo tiene su semilla en nosotros mismos. Tendemos normalmente a buscar las causas de los problemas en otros, y no en nosotros mismos: “Soy infeliz a causa de mi esposa, mis hijos, mis amigos, que me han decepcionado;” pero ¿por qué tenemos amigos que nos decepcionan, mientras que otros tienen buenos amigos? ¿Por qué perdemos dinero, mientras otros lo ganan? ¿Por qué las noticias desagradables siempre vienen a nosotros y no a otros?

Tenemos un mecanismo excelente para atraer las situaciones negativas, puesto que nuestro cuerpo causal continúa causándonos problemas. Algo en nosotros tiene que ser corregido. Es por ello que el Maestro CVV siempre decía a sus seguidores que miraran dentro de ellos mismos y no a otros: “Querido, deja de ver lo absurdo en otros, comienza a ver la luz en ellos. En cada ser hay luz, comienza a ver la luz en vez de otras cosas.” Cuando podemos ver la luz en el otro, podemos encontrarnos de una manera agradable, cordial y sin rechazarlo.

Cada uno de nosotros tiene sus propias ideas de cómo comportarse correctamente. Y cuando los otros no se comportan de la manera que imaginamos el comportamiento correcto, no podemos tolerarlo. Hay un bloqueo en nosotros y el amor no fluye, porque somos más conscientes de las faltas de los otros. Nos influyen y perdemos nuestra tolerancia. Cuando enjuiciamos y criticamos, esparcimos una cierta energía negativa sutil. La comunicación crítica causa conflicto, la comunión cordial causa comunión. Una cooperación cordial resulta de una buena comunicación. No obstante, cuando el intercambio de información se bloquea, nos sentimos cortados y el flujo de cordialidad y cooperación también se bloquea. Cuando nos comunicamos con otros de alma a alma, de corazón a corazón, no tenemos que cuidar de la personalidad, porque el acuerdo crece a través de la cordialidad.

El Hilo de la Cordialidad

¿Podemos sentir simpatía por aquéllos con quienes no estamos de acuerdo? Si no, el hilo de la cordialidad se corta rápidamente. La mayor parte de las veces, sólo tenemos compasión hacia la gente que se comporta como pensamos; pero el mundo está lleno de diversidades y los otros no se comportan de la manera que nosotros queremos.

Cuando nos gusta alguien, el flujo de nuestra simpatía fluye, pero cuando no nos gusta alguien, no hay flujo. Creamos un fantasma del otro y comenzamos a luchar con él. El fantasma no se detiene, hasta que nosotros nos detenemos. Si los niños son constantemente criticados, crean un complejo de inferioridad y piensan que no pueden hacer nada. Esto puede incluso llevar al suicidio. Respeten el alma como una amiga, ella tiene sus propias experiencias hechas en el pasado. Algunas cosas han sido aprendidas y otras no. El niño aprenderá. La Madre Naturaleza cuida de cada ser.

La gente es como es. Podemos informarles de algo de manera amistosa, pero sólo depende de ellos el trabajar con ello o no. Nuestra actitud hacia ellos debe seguir siendo siempre la misma. En caso contrario, se presentan problemas a causa de nuestras expectativas hacia ellos y de sus expectativas hacia nosotros. Esa es, la causa de decepciones mutuas y de falta de cordialidad. Si podemos elevarnos a tal comprensión, no tendremos problemas. En caso contrario, sufriremos, porque los otros no se elevarán.

La simpatía y la cordialidad requieren que permanezcamos llenos de compasión, al margen de lo que los otros piensen de nosotros. Esto se llama amor impersonal. Significa que amamos el ser en el otro y superamos la personalidad del individuo. Encontramos el alma en los otros y no nos abrumamos con la personalidad. Esto también se llama impersonalidad. Permanecemos en esta impersonalidad cuando vemos el alma en los otros. El Maestro EK dice, “Que la luz en mí sea la luz frente a mí. Que Yo aprenda a verla en todos.”

Incluyendo – Estando de Acuerdo

La síntesis ve lo adecuado de las cosas, e incluye todos los puntos de vista. Así nuestras visiones mentales pueden ser cambiadas a mejor y pueden abarcar cada vez más. El poder reconocer los puntos de vista de otros significa poder sacrificar los puntos de vista propios. Es un sacrificio que exige amor. Mientras el corazón no se abra, no podemos dar ese paso. Sólo una mente limpia puede abrir el corazón. Mientras estemos ocupados en nuestra mente con las personalidades de los otros y de sus comportamientos extraños, la mente no puede mantener la luz y el amor; pero cuando rechazamos a otros, experimentaremos el rechazo. La gente desagradable puede ganarse con conversaciones y relaciones cordiales, y las situaciones desagradables se pueden transformar en agradables. La Era de Acuario requiere que seamos inclusivos y realicemos la unidad en un plano superior.

El amor es inclusivo y no exclusivo. El amor no juzga. El amor conduce a la visión, en la que realizamos a cada punto de vista como aceptable. Este punto de vista permite el flujo de una cordialidad natural y santa. Cuando aceptamos fundamentalmente a una persona desde el corazón, es más difícil enfocar diferencias. Hacemos esto con nuestros hijos. No estamos de acuerdo a veces con lo que están haciendo, pero no los rechazamos. A veces hacen cosas más o menos dañinas; sin embargo continuamos aceptándolos y no cortamos la conexión del corazón.

Amistad y Cordialidad

La amistad irradia su amor magnético y se encuentra con otros en cordialidad. Donde prevalece la amistad, hay también cooperación. Donde domina la autoridad, hay un trabajo silencioso a nuestra espalda, porque el alma ama básicamente la libertad. No le gusta estar bajo un dictador, sino que se subordina al Sí mismo. La autoridad correspondo a la energía del pasado. El amor y la amistad son las energías actuales. Por medio de ellas podemos ganarnos mucho mejor a otros. Así logramos que las cosas se hagan mejor y más rápidamente, porque la gente entonces podría amar cooperar con nosotros. El Señor Maitreya es una encarnación de ello, el símbolo y la meta de esta humanidad. Su nombre significa amistad y benevolencia.

Cuando queremos invocar el nombre de un Maestro, para orar y meditar, es importante ser cordial y desarrollar una relación cordial con lo Divino. Incluso mientras estamos inmersos en el mundo, debemos mantener la cordialidad. Por medio de la cordialidad nos acercamos al loto del corazón y podemos entrar a través de él en los mundos sutiles. Un corazón grande es más importante que una cabeza grande; los corazones grandes pueden absorber muchas crisis. La calidez de la cordialidad nos da regocijo e irradia satisfacción y una sensación de bienestar. Es el calor del alma. Cuando queremos seguir el camino de la jerarquía, no debemos ignorar la cordialidad.

La única llave al corazón y a la cordialidad es que hagamos algo por otros y no esperemos cordialidad de ellos. Cuando ayudamos desde el corazón, nos hacemos conscientes de sus necesidades. Cada acción de buena voluntad desarrolla al corazón, así se hace más fácil para nosotros el permanecer en el corazón. A través de nuestros actos de buena voluntad también nosotros, continuaremos viviendo en los corazones de los otros.

Fuentes: K. P. Kumar: Sobre el Amor / Júpiter / notas de seminarios / E. Krishnamacharya: Astrología Espiritual.The World Teacher Trust / Ediciónes Dhanishta España.