Pureza y Purificación

Reflexión de la Luz

CrystalLa sabiduría es eterna. Ningún hombre puede inventar la sabiduría. Aquellos a quienes consideramos Maestros de Sabiduría, son seres iluminados a través de los cuales se refleja la sabiduría. La sabiduría se despierta en nosotros dependiendo del estado de pureza que hayamos alcanzado. Cuando los pensamientos son puros, la luz puede derramarse desde arriba sobre el espejo de la mente. Cuanto más puro es el instrumento, mejor es la reflexión de la luz del alma. Cuando la luz se irradia a través del cuerpo, la persona es radiante y magnética e influye sobre su medio ambiente circundante sin ser influenciada. Todo estudio y ejercicitación de la sabiduría nos debe conducir a aproximarnos cada vez más a los planos de luz.

Nuestro ser es luz. Aún así, esta luz se encuentra recubierta por capas de impureza. Por ello, el alma no puede funcionar a través del cuerpo de una persona promedio. Así como se acumula el hollín, las impurezas cubren la luz, el amor y el poder del alma. Nuestros pensamientos, acciones y deseos diarios son actividades del fuego interno que producen un proceso de cremación. Producen impurezas en el plano mental, emocional, y físico como productos residuales. Del mismo modo en que que limpiamos las cosas de nuestra vida diaria (autos, ropa, vajilla, casa), debemos limpiar y mantener los planos internos de manera regular, para que la luz pueda brillar a través del Ser. Muchas personas están limpias exteriormente, pero sólo unos pocos están limpios interiormente. La pureza interna es de mayor importancia que la pureza externa. El yogui cuida de ambas.

En la vida, podemos meditar y estudiar por años; pero sin pureza ni orientación hacia el servicio, ello no nos ayudará.Mucha gente se queda estancada en este punto y sus vidas son contrarias a lo que dicen. Hablan de la armonía, mientras que quizás, el marido se ha separado de su esposa y vive en conflicto con sus allegados. Éste es el peligro que se enfrenta cuando uno se dedica a estudiar los libros antes de alcanzar el estado necesario de pureza. Es a través de la pureza que uno debe aproximarse a la sabiduría. Desde allí, uno avanza hacia la experiencia verdadera. Podemos saber miles de cosas acerca de la sabiduría, pero cuando no las vivimos, no podemos irradiar sabiduría.

Pureza de Intención

Nuestras intenciones deben ser puras y no estar coloreadas por la personalidad. El auto-centrismo conlleva la impureza de intención y malogra todo trabajo grupal. El pensamiento humano común es el de que todo lo que lo hacemos debe redituarnos algo a cambio. El móvil de la acción es el propio beneficio. Las acciones que provienen del alma están dirigidas hacia el bienestar común y no hacia el beneficio propio. El egocentrismo y la impersonalidad no pueden existir en forma simultánea. Cuando hacemos algo, debemos examinar nuestros móviles para asegurarnos de que actuamos con intenciones puras. En las esferas superiores, el resultado no es lo que cuenta, sino sólo la pureza de las intenciones. Así pues, debemos enfocarnos más en lo que hacemos que en el resultado que deseamos obtener. Incluso si nos equivocamos, es importante mantener la pureza interna. A menudo, la envidia y los celos intentan sutilmente eliminar de la escena al móvil puro. La ausencia de reflexión y la ignorancia ayudan en este plano. Los Maestros de Sabiduría recomiendan identificar, a través de introspección diaria, qué clase de pensamientos tenemos.

Nuestro comportamiento diario debe estar libre de acciones negligentes, viles, no éticas e impropias. El desinterés se denota en la falta de intento y la ausencia de empatía. La manera en que nos ganamos la vida es también de importancia. Si, por ejemplo, el dinero es obtenido por medio de una conducta ilícita e ilegítima para con la sociedad, ello malogra la puerza y conduce a la falta de satisfacción. Desempeñar la responsabilidad profesional de la manera correcta es determinante en lo que hace a la pureza de nuestros ingresos, y en consecuencia, lo es también para la pureza de nuestra vida.

Las impurezas que se han establecido profundamente dentro de nosotros nos conducen a desarrollar una filosofía extraña: “todo está bien así como está.” Quienquiera que se sienta cómodo en la impureza, vive como un alma atrapada dentro de un puerco. Mucho gente se defiende de forma agresiva y piensa que “el ataque es la mejor defensa”. Desde un punto de vista espiritual, esta es una de las afirmaciones más ignorantes. Personas tales se vuelven indiferentes hacia las cosas buenas y las buenas personas; incluso hacia la naturaleza misma. Para ellos, no existe otro destino que el de atravesar severas crisis. Deben aprender de manera rigurosa cómo regresar a los principios básicos de la vida.

Sociedad y Pureza

Hoy en día, la pureza desaparece más y más de la vida: el agua pura, el aire puro, los alimentos puros son todos difíciles de encontrar. Tampoco somos capaces de tener ya pensamientos puros de devoción; se mezclan irremediablemente con las emociones e incluso con agresiones religiosas. No hay duda de que progresamos en en campo de las ciencias o la ingeniería. Empero, experimentamos una caída de las relaciones interpersonales. Estamos construyendo una sociedad en la que la pureza ha llegado a ser casi un imposible. Aquel que procura permanecer puro es visto con sospecha. Cuando los hijos o las hijas no tienen novias y novios, los padres piensan que hay algo malo en ellos. Incluso se legalizan las drogas con la lógica de que “cuando las drogas no están disponibles, los jóvenes son prestos a robar. ¿Por qué hacer que las vendan los distribuidores? Vendamos las drogas abiertamente.”

Las impurezas conducen a hurtar, a llevar una sexualidad desequilibrada, y a tener el deseo de cosas que son insalubres para el cuerpo. Lo que comemos y cómo lo comemos muestra qué clase de energía llevamos interiormente. Aún más importante que lo que comemos y bebemos es la pureza interna. La pureza de palabra está conectada con la pureza de pensamiento. No podemos tener pensamientos impuros y esperar vivir en un mundo puro, o tener una experiencia divina. Debemos ser puros en nuestros pensamientos y sentimientos, y también adquirir pureza en la vida física.

Modos de Purificación

Cuanto más puros somos, más tendemos a rechazar las cosas impuras, y deseamos tener cosas luminosas y radiantes alrededor de nosotros. Esto se relaciona también con nuestros hábitos comunes de comida, vestido y alineamiento del cabello. La limpieza del cuerpo físico conlleva un ambiente limpio, una dieta pura, un comportamiento correcto en cuanto a la sexualidad, el dormir en el horario adecuado, así como la suficiente exposión a la luz solar, al aire fresco y al agua. Por medio del agua, toda impureza del plano etérico puede ser purificada. Cuando nos bañamos, se limpian nuestro cuerpo etérico y el plano mental en los cuales se acumula mucha suciedad. Del mismo modo, las frutas y los vegetales que entran en contacto con los negociantes a través de la compra-venta, pueden ser purificados de las vibraciones comerciales por medio del agua.

La purificación del cuerpo emocional incluye la observación constante de nuestros móviles, deseos, y emociones; los transformamos a medida que dirigimos nuestra atención hacia las metas nobles. Para mantener un cuerpo mental puro, la pureza de móviles en todas nuestras acciones es el único requisito.

Cuando la materia de los tres cuerpos se purifica, el fuego interno puede ascender. La ignición de fuego externo es un símbolo para la ignición del fuego interno. Desde tiempos inmemoriales, los seres humanos encienden un fuego y lo adoran para quemar impurezas. Podemos observar la llama de una vela, e imaginar cómo quema todas las impurezas del cuerpo en el plano mental, emocional, y físico. Cuando hacemos ésto regularmente, el fuego nos ayuda a superar las limitaciones.

El sonido es la manera más poderosa de purificar los planos mental, emocional y físico. Por medio de la entonación rítmica de sonidos sagrados, la luz es atraída hacia nuestro interior, y se queman las impurezas del cuerpo mental. Un Mantra produce una especie de magnetismo sagrado. Contiene el fuego que transforma al hombre y purifica el ambiente. El sonido OM ayuda a disipar energías maléficas y convoca a la energía divina, incluso para la purificación planetaria. Pero antes de que intentemos purificar el planeta, debemos ser lo suficientemente puros nosotros mismos.

Un cuerpo puro emana un aroma agradable. El cuerpo de un yogui huele bien sin necesidad de utilizar jabón o perfume. Los cuerpos que huelen mal contienen muchas impurezas. Hasta que podamos emitir una fragancia natural, se recomienda utilizar sándalo en forma de polvo o de inciensos. El sándalo disipa las impurezas de las habitaciones y forma una capa protectora alrededor de nosotros en los planos sutiles. Así, podemos mantener mejor nuestra pureza e irradiar vibraciones puras. El aroma de sándalo propicia inclusive que los seres superiores se acerquen a nosotros.

Fuentes utilizadas: K. P. Kumar: Mithila / Curación Espiritual / notas de seminarios / E. Krishnamacharya: Book of Rituals. The World Teacher Trust / Ediciónes Dhanishta España.