La Música y la Conciencia del Alma

El Instrumento de Siete Cuerdas

Music and Soul AwarenessSegún las enseñanzas de la sabiduría, la música existe en todos los planos de la creación. Se dice que el Señor es el cantante y el universo Su canción. La creación de siete niveles se representa como un instrumento de siete cuerdas llamado Veena, que Saraswathi, la diosa de la sabiduría, está sosteniendo en sus manos. Apolo lleva una lira con siete cuerdas y Krishna sostiene una flauta con siete agujeros, cuya música encanta y libera a los seres. Éstos son símbolos profundos para la meditación. Cuando en nosotros, la música se toca en todas las siete cuerdas, los siete centros en nuestro cuerpo, esto crea estados extáticos de gozo y los siete planos se combinan para producir, una experiencia de unidad en profunda bienventuranza.

El cuerpo humano se ve como un instrumento musical que sirve de modelo para los otros instrumentos. Si el instrumento humano se utiliza correctamente, puede producir música perfecta. Si, sin embargo, alguien toca un instrumento sin ser músico, crea ruido, pero no una música agradable, inspiradora. La buena música tampoco puede producirse si las cuerdas del instrumento no están bien afinadas. No podemos esforzarnos por un conocimiento y una experiencia superiores mientras nuestro instrumento no esté en orden. Para un buen sonido, el cuerpo tiene que tener la flexibilidad adecuada y la espina dorsal tiene que ser flexible.

Existen iniciados utilizando la música como medio de expresión, y su música lleva el efecto del alma. Se embeben en la música del alma, penetran en el silencio y escuchan profundamente y perciben las vibraciones musicales de la naturaleza. Su canción surge desde la fuente, por lo que, eleva a las personas. Tal música expresa los más elevados planos de conciencia y pone a vibrar las almas de los escuchas.

Efecto Sanador

La música puede tener un efecto curativo; una música sutil apoya el trabajo de la sanación. Una madre calma a su niño que llora con una canción de cuna. Incluso los animales salvajes pueden apaciguarse y tranquilizarse por medio de la música. Es muy recomendable, la música mientras se toma un baño de tina, o una ducha o mientras se cocina; ayuda a llenar el cuerpo de vibraciones sonoras armoniosas. Una atmósfera pacífica con música suave ayuda a los moribundos durante la transición. El maestro E.K. hizo experimentos con música acompañando a mujeres antes y después del nacimiento. Las seis horas después del nacimiento corresponden a una rotación del eje de la tierra de 90° y estas seis horas, representan toda la extensión de la vida; por lo que tres horas serían 45 años de edad. Él tomó madres y niños recién nacidos directamente después del nacimiento en un cuarto silencioso y tocó música suave en ciertos momentos con ayuda de casetes. Estos estímulos causan cambios positivos notables en la vida espiritual. Las disonancias, no obstante, pueden provocar disturbios profundos.

Origen Cósmico

El Sama Veda, que contiene la sabiduría de la música explica el origen de la objetividad, como el origen de la música, de donde la creación se exterioriza de un punto, Bindu, como la línea de música, Nada. La línea se desarrolla en siete ramas, que son las siete escalas musicales (Swaras). En el plano de la creación, se convierten en las siete inteligencias de trabajo (los profetas) que encarnan como las siete estrellas de la Osa Mayor. Se exteriorizan como los siete rayos y descienden como las siete escalas musicales. Para nosotros existen sobre la cabeza y pueden descender desde allí, hacia nuestro interior. Se asocian con la glándula pineal en el cerebro y por su exteriorización, con el cuerpo pituitario. Los seres que trabajan desde la glándula pineal pertenecen al personal de Shamballa y su trabajo se puede llamar música. Están trabajando en el proceso de circulación en los planos etérico y los más densos, llamado Prana, que se expresa en nosotros, como la música de la respiración y de la pulsación en la cámara del corazón. De este modo, recibimos los siete sonidos musicales en nosotros.

Gandharvas

La creación entera emergió de las vibraciones musicales llamadas Gandharvas en el oriente. Son como las notas musicales u ondas que se mueven libremente dentro y fuera de la creación. Construyen un puente entre la conciencia del hombre y la sabiduría del universo y sirven para gobernar al lado emocional superior del hombre. Las vibraciones sutiles pueden elevar al hombre del plano racional al intuitivo, a través de su naturaleza mística, subconsciente.

Lo que experimentamos en el plano consciente como música, tiene su origen en estos principios de los Gandharvas en el plano Dévico de la existencia, del cual no somos generalmente conscientes. Hacen que un músico sienta si un sonido es musical o no. Esto se hace con la intuición y en parte con inteligencia. Los Gandharvas son llamados también, los bienaventurados Devas quienes ponen al alma en un estado de bienaventuranza, en el cual, se funden con el alma universal. Se dice que Soma, uno de los Gandharvas más eminentes, produce esta fusión, precipitando en la cabeza, una secreción que provoca la dicha de la fusión.

El trabajo del Soma ayuda a que la conciencia mental progrese hacia la conciencia del alma para el nacimiento espiritual. De esta manera, el alma se entrena para recibir la sabiduría. La música puede elevar al hombre directamente hasta el alma, más allá de los planos mentales y búdicos. Escuchamos la música, cerramos los ojos y olvidamos el espacio, al músico y el tiempo. Sólo permanece la música y nosotros mismos. Para esto no necesitamos pasar por el proceso de los planos mentales y búdicos. La música está trabajando a través del subconsciente como un mantram y retira las barreras en nosotros. Es por ello que la música es mística.

Experiencia Neptuniana

Las enseñanzas de la sabiduría apelan a los planos mentales y búdicos. Escuchando las enseñanzas de la sabiduría podemos también alcanzar estados superiores de conciencia, olvidar el tiempo y experimentar la unidad. No obstante, con frecuencia, no podemos mantener esta experiencia, volvemos al plano mental o nos cansamos y nos quedamos dormidos. La absorción en la experiencia se llama experiencia neptuniana. Neptuno rige la trayectoria de la música y de la meditación profunda. Su efecto encantador nos eleva a planos superiores. Sus vibraciones se transmiten a la Tierra vía la Luna. En esto reside la importancia de la meditación de la Luna Llena.

No podemos permanecer constantemente en la música, y cuando estamos fuera de ella, somos otra vez lo que somos. La armonización a través de la música puede interrumpirse fácilmente otra vez cuando oímos o hacemos algo más. Solamente el músico retiene algo de los planos superiores. Con la sabiduría es algo diferente, porque el oyente la absorbe. Recibimos consciente algo de los planos mentales y búdicos, que permanece con nosotros, nos transforma y nos eleva.

Neptuno nos ofrece la experiencia profunda en la que nos olvidamos de nosotros mismos por algún tiempo y podemos permanecer totalmente en la experiencia. Esta es una trayectoria muy peligrosa sin la dirección adecuada de un profesor capaz. Podemos llegar fácilmente a los planos subconscientes, donde la mente se pierde y se despierta una mediumnidad que puede llevarnos a ilusiones e indulgencias extremas. Muchos músicos llegan a un uso erróneo de las energías de Neptuno, se estropean a través del alcohol y de las drogas, y la discriminación se pierde.

La Música del Alma

El aspecto más bajo de la música señala la existencia del aspecto sublime. La música sublime está emergiendo de nuevo en el planeta y substituirá lentamente el actual ruido que está prevaleciendo como música. En todo el mundo crece una conciencia general de la música, como podemos ver en la alta difusión con espectáculos, los grandes nombres del negocio de la música y la propaganda múltiple. Todo ello atrae a muchos adolescentes, y los niños de hoy tienen así una mejor conciencia musical que en el pasado.

Los planos más elevados de la conciencia musical se expresan a través del Señor Maitreya, y Él puede también conferir esta conciencia. De igual manera que Él es el Maestro del Mundo en relación con el yoga, Él es también el jefe de la jerarquía musical. Él fue iniciado en la música por el Señor Krishna. La música se relaciona siempre con la conciencia del alma. Maitreya eleva esta conciencia en nosotros y trabaja con las energías de Neptuno. Cuando nos alineamos con Él, nos sintonizamos a estas vibraciones y podemos experimentar la música del alma.

Fuentes: K.P. Kumar: Saraswathi. La Palabra / Notas de seminarios / E. Krishnamacharya: Astrología Espiritual / Libro de Rituales. The World Teacher Trust / Ediciónes Dhanishta España.