Kali Yuga, la Era Oscura

El Patrón Floral del Tiempo

Flower Pattern of TimeLos antiguos videntes de la India entendían el tiempo como un patrón en forma de flor que contenía pétalos en varias escalas de ampliación. Tenían una visión de la ley de correspondencias que aplicaban a todas estas unidades del tiempo – al día o al ciclo anual, a la vida del hombre, los ciclos de edades o del surgimiento y fusión de las creaciones. Conocían la ley de ciclos y la de la alternancia. Veían las fases de oscuridad y de luz como un juego del espíritu y la materia en el que alternativamente, uno domina al otro.

Todo se mueve cíclicamente y surge del efecto de las energías duales en la Naturaleza. La Luna Nueva es seguida por la Luna Llena, y la Luna Llena por la Luna Nueva. Los tiempos de crisis y de conflictos son seguidos cíclicamente por épocas de la paz y de armonía. Cada crepúsculo es una promesa de una medianoche, que es seguida por un amanecer y una nueva salida del sol. Desde hace millones de años, la tierra se está moviendo alrededor del Sol, y siempre, una cierta parte está en la luz y otra parte en la noche. De esto, los sabios concluyeron que la luz y la oscuridad coexisten en la creación y forman una unidad. En la dualidad de la creación, la ignorancia y el conocimiento, la virtud y el vicio, son sólo dos polos del Uno. Es por ello, que la sabiduría enseña que es absurdo elegir un polo y rechazar el otro. Esparcir el bien, no tiene que ir junto con la condenación de lo malo, y la persona virtuosa no debería odiar al vicioso.

Los ancianos sabios veían todo en la creación como cuádruple: La Conciencia, con los estados, despertando, soñando, durmiendo y la activa subjetividad; el día, con la mañana, el mediodía, la tarde y la medianoche; el mes, con la Luna Llena y Luna Nueva y la ocho fases ascendentes y descendentes; el año, con los solsticios y los equinoccios; la vida humana, con la niñez, juventud, adultez y la vejez; la creación, con las etapas de existencia pura, existencia como conciencia, como pensamiento y como acción.

Los ciclos del tiempo también se dividen en cuatro edades o yugas: El Krita Yuga, la edad de oro, el Treta o edad de plata, el Dwapara o edad de cobre, y el Kali Yuga o la edad oscura.

La Ley de los Ciclos

Según la ley de ciclos estamos en el Kali Yuga. Según los Puranas, el Kali Yuga abarca un período de 432,000 años; la edad de Dwapara el doble, la edad de Treta el triple y el Krita cuatro veces la magnitud de la edad de Kali. Todos juntos forman el gran Mahayuga de 4+3+2+1 = 10 unidades de la edad de Kali y por tanto 4.320.000 años.

Algunas enseñanzas plantean que todavía estamos al principio de Kali Yuga, que comenzó en el tiempo de la guerra de Mahabharata. Pero este número es una cortina. La unidad del tiempo de 432,000 años es para los ciclos geológicos de la tierra, pero no para los seres vivos en el planeta, para los cuales tenemos que eliminar algunos ceros. Es por ello que H. P. Blavatsky dice en la Doctrina Secreta, que los ceros no deberían tomarse literalmente, sino entenderse como ciclos.

El ciclo de Kali de la humanidad es 4320 más un décimo de él como período de transición. En 2007, éstos son 4752 años desde la época de la muerte del señor Krishna. Estamos ahora en este tiempo, y es por ello que está surgiendo el pensamiento de una nueva era. Pero la Era de Acuario no es buena para todos los seres vivos en el planeta y ni tampoco para todos los seres humanos, sino sólo para una parte. Esto es verdad para aquellos quienes sigan el sendero de luz y quienes ahora tienen una buena oportunidad para entrar en un sub-ciclo del Krita Yuga y penetrar en la Luz. Pero existen muchos, quienes aún desean continuar experimentando los tesoros mundanos y hacen aún más experimentos. El rumbo a tomar es siempre la decisión del individuo o del grupo. Es una cuestión de alineamiento. En la más oscura de todas las edades, una pequeña práctica espiritual sincera ayuda a ganar la Luz. No es tan fácil en las otras edades. Así, una desventaja evidente también tiene una ventaja.

Las Cualidades de Kali

Mucha gente desean liberarse de la oscuridad. No es posible repeler la oscuridad luchando contra ella. Pero una lámpara pequeña nos ilumina el camino. En su luz, podemos tomar los pasos siguientes e incluso cruzar una selva grande. La luz es la discriminación, un pensamiento sin discriminación produce oscuridad interna.

Esta oscuridad es ignorancia. Ésta, lanza un velo oscuro sobre la luz de la verdad. Se esparce a través de la cualidad del deseo: el deseo de dinero, poder, sexo, alcohol y drogas. Ellas hacen que brote el espíritu de Kali. En los Puranas, se dice que al principio del yuga, a Kali se le concedieron cinco lugares donde él podría revelar su energía: allí donde se anhela el oro y el dinero, donde se juegan juegos de azar, en los lugares de prostitución y donde hay mucho consumo de alcohol y también donde con regularidad se matan animales. Y Kali dijo: “éstos lugares son más que suficientes para propagarme”.

Con licencias gubernamentales y la ayuda de los bancos, la gente acumula oro y dinero a expensas de otros. El dinero mundial se hace de los productos que son nocivos para el hombre, pero satisface sus deseos bajos. El que tiene más capital se ve como más virtuoso. El gobierno y la religión, la investigación y la tecnología, la educación, los servicios sociales y los servicios médicos se orientan hacia el dinero. Todo tiene su precio y se mide según su capacidad de producir ganancias. La gente prefiere hacer dinero e ignora el modo de comportarse conforme al Dharma, la ley del orden natural y ético.

La era de Kali promueve la separatividad, separa a unos de otros; se vuelven más y más individualistas y pierden el espíritu de comunidad. Las familias y los sistemas sociales se desintegran, muchos sufren, de soledad y no pueden salir de ella. Cuando el hombre se inclina más y más hacia objetividad, su potencial interno se oculta. Tan pronto como se vuelve nuevamente al interior, la sabiduría sutil se revela lentamente. Las personas se vuelven nuevamente más centrados en el grupo y aprenden a integrarse en comunidades, porque existe fuerza en la comunidad.

El Maestro Mundial de Kali Yuga

En Kali Yuga, la verdad se oculta bajo mucha superstición y es difícil que el hombre la logre, por entre de los pensamientos fijos. Hay que romper muchos conceptos para darse cuenta de la sabiduría universal. Para que ésta no se pierda en todas las ilusiones de la materia, el Señor Krishna le dio el plan al Señor Maitreya en las horas crepusculares de Dwapara Yuga, de cómo en la entrante era oscura, se puede mantener abierto el sendero hacia la Luz, y Lo colocó en la función de Maestro Mundial, para el Kali Yuga. Varios grandes iniciados, entre ellos Maru (el Maestro Morya) y Devapi (El Maestro Koot Hoomi) se unieron al trabajo. Este grupo formó las bases para la jerarquía espiritual de esta era, y el Señor Maitreya asumió la responsabilidad de ayudar a humanidad durante todo el Kali Yuga.

Inicialmente, Maitreya deseó luchar contra la oscuridad, pero Krishna le mostró que la oscuridad no se puede vencer luchando, porque crece aún más de esta forma. Él le enseñó la ley de la inclusión y de síntesis. Al momento de su partida, Krishna prometió que continuaría dando su presencia en el planeta a través de Maitreya, y para que el plan se cumpliera, Él le transfirió el manto radiante de su cuerpo causal celestial.

Como su último mensaje dijo: “Dondequiera que existo, Kali no existe. Dondequiera que no existo, Kali existe. Por tanto, continúen esparciendo el YO SOY. Conduzcan a cada ser al YO SOY y no dejen ningún otro pensamiento detrás. Entonces comenzaré a trabajar e impregnaré a todo el individuo. Conéctense simplemente con el YO SOY y vivan en esta conciencia. No se dejen llevar por cosas como lo malo o lo malvado y cosas similares. En todas las situaciones, llénense de la conciencia del YO SOY.”

“Propongo favorecer mi presencia a través del poder de la música del alma. Ésta es mi sendero para la era. Toco las cuerdas de la corriente subconsciente de cada uno, de modo que pueda aprender a ser despertado gradualmente en mi presencia y se vuelva hacia mí. Seré oído en la forma de música que cada uno sabe y reconoce como Su propia presencia.”

Este Yoga de Síntesis fue dado a Maitreya por el Señor Krishna al principio de Kali Yuga. Puesto que somos olvidadizos, se da una y otra vez, para que podamos recordarlo.

Fuentes: K.P. Kumar: La Cruz de Acuario / Hércules / notas de seminarios / E. Krishnamacharya: Sacrificio del Hombre / Sabiduría de los Cielos. The World Teacher Trust / Ediciónes Dhanishta España.