El Cuerpo Etérico

Conciencia Etérica

Etheric Body, from Man Visible and Invisible, by C.W. LeadbeaterLa humanidad está cada vez más informada sobre el éter, porque el desarrollo de la conciencia etérica es el próximo paso de la evolución humana. La ciencia médica será la primera en reconocer la existencia del cuerpo etérico. Ayurveda lo sabe desde hace miles de años, y la homeopatía asume también la existencia del cuerpo vital. Ellos saben que la causa de la enfermedad no está en el cuerpo físico. Incluso si cogemos un resfriado, no es algo físico; si la vitalidad se perturba, cada cambio en la atmósfera causa un disturbio en el cuerpo etérico. Un cuerpo sano puede resistir todas las enfermedades, incluso el decaimiento del cuerpo físico.

Los Maestros de la sabiduría están trabajando intensamente para que tengamos conciencia de la existencia etérica y para que logremos un cuerpo etérico estable.Cuando sea el momento, podemos salir conscientemente del cuerpo y superar así la ilusión de la muerte.

La conciencia etérica se expresa primero en la capacidad de la visión etérica y la percepción de la materia etérica. Cuando pensamos en sustancia etérica debemos intentar verla en todas partes y tenerla presente en nuestras mentes. Por medio de un entrenamiento constante, la visión etérica madura en nosotros y podremos ver a través de la forma densa. Entonces no vemos simplemente la hoja física sino también la existencia etérica detrás de la hoja. Percibiremos no sólo el lado etérico de las formas que se han vuelto físicas sino también el de esas formas que existen solamente en el éter. Así, nuestra conciencia se desplaza a lo etérico.

Cada forma física densa tiene una forma etérica como base. Cuando la sustancia etérica sale del cuerpo físico, la forma física decae. Entonces la sustancia etérica se une normalmente a Akasha, el éter del espacio. Los maestros han desarrollado una técnica para mantener la estructura etérica intacta de manera que el individuo que reencarna pueda reaparecer en la misma forma. Así, los maestros pueden desaparecer en un lugar y reaparecer en otro. Dondequiera que quieran manifestarse reúnen la materia densa y aparecen. Esto se llama “Resurrección” en el Occidente. Hay muchos reportes de maestros que aparecen a sus discípulos. A lo largo de miles de años, aparecen con el mismo cuerpo. El Señor Maitreya no sólo existe en alguna parte en el etéreo, sino también en lo físico, y tiene la forma de cuerpo más hermosa que existe hoy en la tierra.

Al estado del cuerpo etérico estable se lo llama Dharana o Antahkarana Sarira en el Oriente. Cristo le llama su “glorioso traje blanco”. Esta radiante vestidura ha sido creado para el descenso del Señor Krishna. Cuando él dejó el cuerpo, le dio su cuerpo etérico al señor Maitreya. Como se explicó en la Doctrina Secreta, la vestidura etérica se le ha dado también a Gautama Buddha y al gran iniciado Shankaracharya. De igual forma, el Maestro CVV utilizó el cuerpo etérico de Helena Blavatsky para experimentos con su esposa en esferas planetarias. Él hizo a su propio cuerpo etérico perfecto y dispuso que este cuerpo esté disponible por muchos miles de años. Él reside en el plano etérico de esta tierra y rechazó voluntariamente su progreso posterior para ayudar a humanidad. Él formó un depósito de prana al que llamó “Abundancia de Prana”. Quien invoca el sonido CVV llamará a este depósito del prana hacia sí mismo a través del cuerpo etérico del maestro. Además, el Maestro CVV dio su foto para este trabajo, porque conectando con su forma etérica, él acelera la construcción del cuerpo etérico humano. Otros maestros están disponibles también en el éter y transmiten energía.

Colores

Contemplando en los colores brillantes consolida el tejido etérico y cierra así la puerta de entrada de las emociones que pueden debilitarnos encontrando entrada a través del cuerpo emocional. La expresión primaria del cuerpo etérico es a través del color violeta. El violeta precede el estado físico denso; es el puente entre lo visible y lo semi-visible y nos liga al reino de los Devas. El violeta es el reflejo del azul, la contraparte superior. El azul representa síntesis en los mundos superiores, el violeta representa síntesis en los mundos densos. Es más fácil reflexionar sobre el azul que sobre el violeta y formar así el cuerpo vital. Esotéricamente, tanto el violeta como el azul son blancos. El cuerpo etérico no se debe confundir con el cuerpo del alma. El alma misma es el vehículo del espíritu, el cuerpo causal es el vehículo del alma, el cuerpo etérico es el vehículo de prana. En sí mismo este es de luz dorada; el color del cuerpo causal es diamante. Si el cuerpo etérico contiene colores oscuros, significa que el aura está contaminada; y así contaminamos y envenenamos nuestro ambiente y creamos el terreno para las enfermedades.

La belleza de los colores sutiles purifica y regula las corrientes etéricas; por ello es bueno contemplar sobre colores radiantes. El naranja estimula el cuerpo etérico; se vivifica aún más con pensamientos positivos y alegres. Cuando no somos positivos, se reduce y pierde energía. La sonrisa produce automáticamente una expansión. Cuando sonreímos a menudo desde el corazón, desaparecen las barreras entre nosotros y otros. Sonreír evoca una respuesta positiva instintiva. Cuando somos chistosos, no excesivamente, sino como un poderoso trasfondo, ya somos etéricos; también elevamos así a otras personas que se quedaron atascados en el físico denso.

Las fragancias puras ayudan con la purificación del éter. Cuando un ser superior nos visita, podemos experimentar el olor del sándalo incluso antes de su visita. El buen olor viene al principio, después el ser podría aparecer o no. Por medio de la fragancia podemos sentir también la proximidad de un ashram. En todos los lugares antiguos donde han vivido grandes seres y que todavía irradian con poder fuerte se puede experimentar con la visión etérica lo sublime de un templo etérico.

Trabajo Etérico

En el espacio alrededor de nosotros hay muchas capas de sustancia etérica que normalmente no percibimos. Por ejemplo, cuando venimos agotados de trabajo y tomamos una ducha, somos restaurados por el suministro de energía etérica a través del agua. El aire fresco trae energía extrayéndola del éter del espacio. A través del éter estamos en contacto continuo con nuestros alrededores; es un éter en el cual las muchas formas existen. Así podemos conectar con otros y enfocarnos en una persona enferma, y al hacer esto, proponemos la sanación. Entonces la corriente etérica del poder curativo puede atravesar a través de nosotros hacia el paciente.

A través del éter pensamos con el lado etérico del cerebro que está fuera del cerebro físico. A través del cuarto éter, el plano búdico, la inspiración se vierte en nuestro pensamiento y acciones y traemos luz a otros. Siempre que creamos un pensamiento positivo potente, las energías de nuestros cuerpos etéricos comienzan a fluir en la dirección correspondiente. Se eliminan los bloqueos y se rejuvenecen nuestros cuerpos etéricos. Un cuerpo etérico bien hecho nos permite traducir principios espirituales sutiles en actos tangibles de buena voluntad y también contribuir así a la manifestación del plan Divino. De esta manera podemos servir en una medida mucho mayor.

Incluso antes de que hayamos logrado nuestros cuerpos de luz dorada, el maestro puede liberarnos del cuerpo de carne y sangre para el trabajo sutil sin que tengamos conciencia de ello. En la tercera iniciación, experimentamos conscientemente la conexión entre la vida subjetiva y la objetiva. Así podemos darnos cuenta de nuestra identidad original y del propósito de nuestras vidas. Nos identificamos con la parte espiritual y continuamos viviendo con su identidad a través de todas las encarnaciones. Finalmente, las transformaciones nos estabilizarán en el plano etérico de manera que podemos volar con ayuda del cuerpo etérico. Las ayudas para volar, los aviones, también aparecieron en la era de Acuario que se relaciona con el éter y el espacio.

El Maestro CVV dijo, “Mientras usted está durmiendo yo desvincularé su cuerpo etérico del físico, y le imparto a usted conocimiento.” Este conocimiento entra profundamente en nuestro sistema y nos permite establecernos en el etérico. Él detiene el funcionamiento causal hasta cierto punto de modo que el cuerpo etérico pueda ganar fuerza. El cuerpo causal es nuestro cuerpo de la memoria a través del cual acumulamos experiencias y karma de encarnación en encarnación. La siguiente vida ocurre normalmente como efecto de las semillas almacenadas que se desarrollan nuevamente. Sin embargo, no tenemos memoria de lo que sucedió en las encarnaciones anteriores y así, inconscientemente, tomamos control de la dirección de nuestras vidas. Condensando al cuerpo etérico, la semilla de karmas pasados se seca. Entonces ya no puede crecer más y podemos tomar una nueva dirección de manera consciente. El Maestro dijo que él se aseguraría de que el cuerpo etérico se condensara de manera que toda la memoria continuara en él y entonces tendremos incluso el libre albedrío de encarnar o no.

Fuentes: K.P. Kumar: Urano. El Alquimista de la Era Notas de seminarios. The World Teacher Trust / Ediciónes Dhanishta España.