Las 3 Gunas

El Triángulo de Cualidades

3 GunasEl nacimiento de un universo se describe, como una onda sobre la superficie del Absoluto. El mismo Absoluto está más allá de todas las cualidades, pero con el primer impulso, la Naturaleza emerge y adquiere carácter diverso y diferente, en tres cualidades: dinamismo, inercia y equilibrio. También se les llama las tres Gunas, Rajas, Tamas y Sattva. Sus interrelaciones causan los diversos patrones de la creación.

El dinamismo trabaja como el principio creativo, la inercia como el principio formador de materia. Este efectúa las diversas propiedades de los elementos y de los compuestos. Por medio de este principio, todo sigue su propia naturaleza. En los planos vitales y mentales, forma los hábitos de los seres. Sattva produce el equilibrio entre las otras dos fuerzas, se relaciona con el ritmo y el principio pulsante.

Los tres principios de la conciencia relacionados con ellos son la actividad, (Rajas) Amor/Sabiduría, (Sattva) y la Voluntad (Tamas, la fuerza disolvente). Sus colores son amarillo dorado, azul y rojo. En las enseñanzas del Oriente corresponden a Brahma el Creador, Vishnu el Preservador, y Siva el Destructor.

Las funciones corporales y la fuerza vital en el hombre son creadas, según las mezclas de las tres cualidades. Ellas causan las funciones corporales como tres torbellinos de fuerzas. Un torbellino produce la precipitación de la materia a través de la construcción de los tejidos celulares. Otro torbellino produce la combustión; este descompone los tejidos de la célula, de modo de utilizar las calorías consiguiendo que se efectúen las funciones corporales. El tercer torbellino crea la peristalsis de la materia y causa así el equilibrio entre los dos otros. Tamas está especialmente relacionado, con el cuerpo físico; de Rajas nacen las funciones mentales y sensoriales, de Sattva, la inteligencia y la comprensión. Cuando desarrollamos condiciones para mantener Sattva, nuestra inteligencia será constructiva y nuestra lógica nos conduce a la verdad.

En un estado de equilibrio, las tres calidades trabajan como un triángulo equilátero; las fuerzas están en armonía, la conciencia está imperturbable y el alma irradia a través de la personalidad. Cuando perdemos el hilo del equilibrio, llegamos al borde de la inercia o de la hiperactividad. Como una piedra arrojada a un lago en calma crea ondas, la hiperactividad crea un disturbio del equilibrio en un área de la vida y se pierde el sentido de ser. La actividad y la inercia excesivas son distorsiones y causan enredos en la vida.

Hiperactividad

Actualmente, la humanidad entera está cargada con hiperactividad, especialmente en las ciudades grandes. Todo se hace en exceso. Comemos y consumimos más de lo requerido. Hay en todas partes una competencia para superar a otros y para transgredir leyes y normas. Sea la conquista de países extranjeros, la proselitización de otras personas, o la conquista de nuevos mercados a través de la economía, en todo se ve hiperactividad.

La hiperactividad tiene una actitud posesiva: poseer propiedades, riquezas y poder, controlando gente o ideas. El progreso se mide por la posesión más que por la conciencia. La ilusión de lo “mío” crea al mismo tiempo el temor de perder propiedades o personas.

Otra cualidad de las personas hiperactivas es que no hacen nada sin un motivo. Hay siempre un motivo oculto, egoísta, que los conduce a la acción y presentándose ellos mismos, de forma diferente de cómo son. Las personas hiperactivas tienden a manipular a otros. Sufren de tensión constante, de insomnio y de miedo constante de perder; esto es particularmente fuerte con aquellos que han abusado de la sociedad. Las personas hiperactivas se introducen en toda clase de indulgencias -de las cuales se sienten incluso orgullosas- referentes a comer, beber, o al sexo. Aquí pensamos rápidamente en los amigos y los conocidos a los que consideramos hiperactivos, pero es mejor mirar dentro de nosotros mismos para ver dónde tenemos que ajustarnos.

Inercia

Aquéllos en los que la inercia es dominante, pierden su brillo interno. Con todas las actividades ellos se preguntan: “¿Por qué debería hacerlo?” Tienen una lógica extraña que hace que distorsionen las cosas. La inercia los conduce a una falta de actividad, a falta de entendimiento y a una presentación incorrecta. Esto causa muchos errores. La inconciencia es una cualidad de la inercia; la experimentamos en el sueño. De esta forma, el cuerpo compensa la hiperactividad del día. Muy poca actividad conduce a falta de memoria, a posponer cosas y a la pérdida de oportunidades. Para tal persona lo más importante es que él pueda dormir y comer bien y trabajar lo menos posible. Los individuos hiperactivos tienden a llegar muy temprano, los inertes llegan tarde, los equilibrados llegan en el momento adecuado.L

Muchos se duermen durante la meditación o durante las clases de la sabiduría, porque durante la meditación, o las clases de sabiduría, es trasmitida luz, sus tejidos corporales sin embargo, son aún demasiado densos y contienen mucho Tamas. Cuando nos involucramos en actividades espirituales y con un maestro, él nos guía al dinamismo y no nos permite que seamos perezosos. Él se ocupa de que los cuerpos se hagan transparentes, de modo que puedan asimilar más luz.

Equilibrio

Una persona equilibrada busca un buen equilibrio entre la actividad, el alimento y el reposo. Hace tanto como es necesario y utiliza el tiempo de una manera que no se crea ninguna tensión. Así, hace mucho más trabajo que una persona dinámica. Él, continúa progresando en conocimiento y sabiduría, y también en actividades de buena voluntad. En lo externo, está ocupado en mejorar las condiciones de vida. Dentro de sí, la conciencia y las discriminaciones están creciendo. Esparce la luz y la iluminación a través de sus pensamientos, sus palabras y sus acciones. Hay más luz en él, juzga y condena menos El balance es un estado de pureza, de vibración continua y de radiación. Las energías pueden ser equilibradas mejor cuando un hombre y una mujer viven juntos. Es una sociedad en la que ninguno domina al otro, pero donde hay cooperación.

El que está en equilibrio esparce la radiación magnética del ser. Esto tiene un efecto calmante en quienes buscan esta clase de equilibrio. Inspira sin motivos y no por utilizar a otros para sí. Sólo es posible no tener motivos cuando estamos equilibrados. Entonces los acontecimientos vienen a nosotros y reaccionamos a ellos sin un impulso de prestigio personal.

Por medio del equilibrio podemos ascender, pero cuando crecemos, hay también siempre la posibilidad a llegar a ser orgullosos y caer. Esto es un peligro con muchas personas en el sendero espiritual. Porque por muy brillante que sea el día, va avanzando hacia el crepúsculo. Es un movimiento cíclico, que puede compararse a una rueda. Así incluso el equilibrio funciona como una limitación. Es parte del triángulo y no conduce más allá.

El Estado del Yoga

El camino del yoga se ha dado como la clave para salir de este movimiento cíclico, la rueda de la creación, pero sin embargo permaneciendo en ella. Yoga significa unión; esto significa permanecer en unión con la divinidad. Yoga enseña actuar con desapego. Es por ello que el yoga dice:” Permaneciendo en yoga, conduce la acción.”

El estado de ser está más allá del balance y el desequilibrio. En el ser no hay deseo. Es sólo ser, el estado de la liberación. Los videntes y los maestros de la sabiduría nos mostraron una vida como seres liberados. Nada puede restringirlos, ni una carencia de alimento, de agua, o de salud. Carezcan de lo que carezcan, no tienen la sensación de que carecen de algo o de que algo no anda bien. Para ellos, todo está contenido en lo Divino. Cuando algo se pone a su disposición, lo aceptan, si no está disponible, no lo piden.

Nosotros también podemos alcanzar ese estado a través del camino del yoga, superando los límites de las tres cualidades y alcanzando el centro. Así somos absorbidos en ESO que forma la base del centro. Al estar conectados con el centro, entonces actuamos sin enredarnos en la acción. Así somos liberados.

Fuentes: K.P. Kumar: Meditaciones Ocultistas / Notas de seminarios / E. Krishnamacharya: Psicologia Espiritual. The World Teacher Trust / Ediciónes Dhanishta España.