Maitreya El Señor

Manteniendo Abierto el Camino hacia la Luz

Maitreya El SeñorCada concepto tiene muchas dimensiones. Si lo vemos solamente desde un lado, no podemos entenderlo correctamente. Una verdad parcial conduce a la presuposición. El aferrarse a las opiniones y a los conceptos es un obstáculo para nuestro crecimiento. Cada vez que se reciben las enseñanzas, se interpretan y se registran conforme a la propia personalidad. De esta manera, las enseñanzas sufren el destino de ser entregadas, comprendidas y esparcidas incorrectamente. Toda lucha en relación con ellas se basa en el pensamiento de que uno mismo tiene la razón y los otros están errados. No obstante, la sabiduría está simplemente allí – para quienes se alineen con ella. No se anuncia ni es proselitista, ni toma mucho menos una visión militante.

La humanidad no ha crecido aún tanto en la luz como para estar lista para un entendimiento comprensivo. Necesita tiempo para entender que los que han alcanzado la verdad, se refugian bajo ella sin asumir una posición fija, sin reclamar algo para sí mismos y sin defenderse. Jesús ha demostrado esto al Occidente al no defenderse. Más aún, la verdad lo ha defendido y glorificado. Nos defendemos con nuestras personalidades, porque aún no hemos alcanzado esta verdad.

La sabiduría vive por el principio de hacerse disponible. Las enseñanzas se dan a quienes las buscan. Las enseñanzas del Maestro del Mundo emanan a través de la Jerarquía Espiritual y sus discípulos, de tiempo en tiempo, para inspirar a aquellos pocos seres humanos que están buscando sinceramente la Verdad. El Maestro del Mundo se ha comprometido a mantener abierto el camino de la luz para la gente durante la oscura era presente o Kali Yuga.

Amigo de Todos los Seres

Desde hace más de 5000 años, el Señor Maitreya ocupa la posición de Maestro del Mundo. Otros Maestros del Mundo lo han precedido en otros ciclos. El Maestro del Mundo es el jefe de la Jerarquía Espiritual; es venerado por los hindúes como Maitreya, por los budistas como Boddhisatva Maitreya, y por los cristianos como Cristo. La palabra “Maitreya” viene de la raíz sánscrita “Mitra”, que significa amigo. Maitreya es amistoso hacia todos los seres, independientemente de su comportamiento, Él no juega el juego del amor y del odio. Este amigo está en nosotros, es la conciencia del YO SOY, que tiene su asiento en el centro del corazón. Por lo tanto el centro del corazón se relaciona con la Jerarquía Espiritual, es el asiento del amor y de la compasión.

Quien trabaja el sendero del Maestro del Mundo se mantiene simple – común entre el común del pueblo. Inspira a personas a su alrededor por su trabajo espiritual silencioso en todas las áreas de la vida, sin declarar que trabaja con la Jerarquía. Maitreya el Señor dijo: “Se igual que el resto de los seres humanos, sin ser tan común como ellos.” Esto significa, comportarse como todos los demás.

El Entrenamiento de Maitreya el Señor

En la encarnación en que Maitreya el Señor fue designado a ocupar el puesto de Maestro del Mundo, era un joven apuesto príncipe de Benares, en el Norte de la India, y se le consideraba muy inteligente y virtuoso. Sabía de las artes marciales tanto como de las enseñanzas de la sabiduría, y era también un gran curador. En sus días más jóvenes, oyó hablar de Parasara, el Maestro del Mundo de entonces, e hizo un viaje al Himalaya para conocer al Maestro, y encontró muchas almas superiores alrededor de Él. Él se sentía como si hubiera llegado a su casa. Parasara le permitió que permaneciera y lo entrenó junto con otros tres discípulos en el mismo nivel de sabiduría. Parasara les explicó: “El Señor de lo Más Alto ha decidido venir al planeta, y necesita algunos compañeros de trabajo para Su trabajo. Mi trabajo estará completo si puedo entregarle estos ayudantes.” Maitreya fue muy inspirado por estas palabras. Volvió a su casa y le explicó a su padre toda la sabiduría que había recibido, así como el plan de descenso del Avatar. Entonces solicitó ser liberado de sus responsabilidades como príncipe para poder trabajar para el Plan. El padre se alegró de la decisión de su hijo y dio la sucesión al trono al hermano de Maitreya.

Después de alcanzar poderes yóguicos a través de entrenamiento, Maitreya fue a su profesor con la oferta de que él quería trabajar para la Luz y luchar contra el mal. Parasara le dijo: “Puesto que naciste de una familia real, aún hay en tí el instinto de luchar. No obstante, si te inclinas a luchar perderás esta sabiduría y se destruirá. Si continúas con la verdad, tendrás la oportunidad de experimentar algunas de las iluminaciones más altas.” Así Maitreya aprendió que el Plan Divino es la iluminación del ignorante, y no el destruir el mal por medio de la lucha. Un hombre de sabiduría debe percatarse de la dualidad de la vida y ubicarse en la dorada medianía. Su tarea es transformar ignorancia en conocimiento, oscuridad en luz, y mal en bien. Los contrarios aparentes se complementan, la síntesis sirve para aceptar la dualidad y para superarla, sin llegar a ser parciales. Las conversaciones entre Maitreya y Parasara fueron registradas en el primer purana, el Vishnu Purana. Los detalles de la biografía de Maitreya el Señor están contenidos en el Bha-gavatam Purana y también en el libro “Música del Alma” del Maestro EK. Hay infinidad de historias en los Puranas que hablan de los grandes seres que hoy nos guían.

La Radiante Túnica Blanca

Conjuntamente con Parasara y otros maestros, Maitreya participó en un ritual que le proporcionó un cuerpo etérico puro, al cual podía descender el avatar, el Señor Krishna. Este cuerpo se llama también la radiante túnica blanca y se ha mantenido en el planeta: antes de que Krishna dejara finalmente su cuerpo, él transfirió este cuerpo etérico a Maitreya el Señor. Conforme a las enseñanzas de sabiduría, este cuerpo de luz le fue entregado más tarde a Gautama Buddha y nuevamente a Jesús durante los últimos tres años de su vida. Es por ello que Jesús fue llamado el Cristo, y Jesús se refirió a este cuerpo cuando hablaba de su radiante túnica blanca. El gran iniciado Shankaracharya también tenía el mismo cuerpo etéreo. Esta túnica fue dada como bendición, de modo que la enseñanza de síntesis y de compasión se pudiera impartir a la gente de tiempo en tiempo.

A través del señor Krishna, Maitreya ganó la conciencia de síntesis. Krishna le dio la sabiduría como plan para el futuro, cómo se esparce la sabiduría y la oscuridad se transforma en luz, y también cómo se incluyen en la síntesis aquéllos que odian y matan. Krishna le prometió darle Su presencia para el cumplimiento de este plan, porque la presencia, la conciencia del alma, pueden transformar y levantar la personalidad.

La Comunidad del Señor Maitreya

Krishna también le dio a Maitreya las instrucciones para los cimientos de la Jerarquía Espiritual, como existe ahora en el planeta. Se formó un triángulo esotérico entre el señor Maitreya, el Maestro Morya y el Maestro Kut Humi, a través del que se manifestó toda la jerarquía. Se formó un triángulo inferior con sus discípulos principales, con el Maestro Djwhal Khul y otros dos Maestros. Conjuntamente, con Buddha en el centro, forman un septenario que trabaja unido para el beneficio del planeta, para manifestar el Plan.

Cuando partió del plano físico el Señor Krishna instaló a Maitreya como el Maestro del Mundo para ayudar a la gente en el camino de la evolución. Desde entonces, Él ha impartido la “Palabra” a través del camino del yoga, a través del servicio y el sacrificio. “Yoga” significa “unión” y representa el estado de fusión del individuo con lo Divino; y la práctica del yoga significa la transformación de la naturaleza humana con ejercicios científicos sistemáticos.

Este proceso sutil ha estado ocurriendo por más de 5000 años. Alguna gente lo realiza y coopera conscientemente con él. Si somos receptivos y nos alineamos con él, es más activo para nosotros, pero progresa, al margen de que lo reconozcamos o no. Decir que Maitreya el Señor se está acercando sólo significa que su trabajo ha llegado a la vida de muchos y que tal vez ahora estamos abriendo nuestra ventana.

La comunidad de Maitreya el Señor se eleva a partir de la unificación de almas y de superar las personalidades. Debemos ver lo que tenemos en común. La conciencia de las diferencias nos conduce a desacuerdos y a opiniones divergentes. Si observamos lo que tenemos en común, tendemos a movernos conjuntamente en comunidades. Así nos conectamos con el alma en los otros. Al principio nos vemos a nosotros mismos, la luz en nosotros, después vemos la luz en los otros. Entonces intentamos ver la luz en todos los otros. Así no queda más que luz.

Fuentes: K. P. Kumar: Maitreya El Señor – El Maestro del Mundo / notas de seminarios. Ediciones Dhanishtha, Barcelona.