El Proceso de la Meditación

“La Meditación no es un hacer, sino algo que sucede”

Hamsa - Swan

Enseñanzas de Sabiduría y la Práctica cotidiana

Ningún hombre ha inventado la sabiduría, tampoco la puede poseer o darla. A lo más, la puede transmitir. La sabiduría no es ni oriental, ni occidental, pero está más allá de cualquier dualidad – la luz del alma. Sencillamente la sabiduría está ahí – para los que se pongan en línea con ella La sabiduría consiste en no correr detrás de las cosas, pero en aprender a esperar, hasta que el tiempo esté maduro para algo, y hacer lo que debe realizarse ahora. La inspiración de la sabiduría, debe deslizarse dentro de las acciones sencillas de la vida cotidiana: ¿Cómo y qué debo comer? ¿Qué debo saber acerca de la pureza y mi ritmo diario? ¿Cuál es el equilibrio de la meditación, el estudio y la actividad?

Meditación

Meditación no es hacer, sino que es un suceso, es ser, para llegar a ser receptivos a los impulsos superiores. La meditación básica, es llegar hasta la fuente del pensamiento e investigar, „¿Quién soy ?“ Tocante a la meditación el secreto es: No necesitamos llegar a un estado de meditación, sino dejar a un lado los otros estados que no son meditación.

Experimento

Cada experimento requiere de cierta preparación. Deberán cumplirse ciertas condiciones. Sin la preparación debida, nos metemos en dificultades. El sendero de meditación es un experimento consigo mismo, un proceso de auto-transformación.

Experiencia

La meditación nos lleva más allá de las barreras de nuestras ideas y concepciones, hacia la experiencia pura. Ésta es experimentada, como un aumento del voltaje de la corriente eléctrica. En el estado de experiencia, no existe conciencia como un observador quien puede mirar al evento. La experiencia pura no permite ningún pensamiento. No sabemos nada acerca del alcance de la experiencia misma.

Absorto en la Experiencia

Mientras escuchamos música hermosa, después de un rato, nosotros también nos embebemos en la música. Cuando la experiencia termina, un pensamiento sirve para explicar algo acerca de ésta. Personas con un fuerte intelecto, encuentran dificultad para penetrar en un proceso de transformación, el cual va, vía la experiencia y no por medio del significado. La mente concreta trata de sistematizar y se cristaliza.

El acto de despertarse

El estado de conciencia es comparado con, la transición del sueño al acto de despertarse: Durante el sueño estamos sumergidos en la existencia. Cuando despertamos, sabemos que salimos del sueño, pero no sabemos como nos despertamos. Despertar, no es nuestra decisión. Como ola surgiendo del océano, emergemos de la existencia hacia la conciencia y despertamos. Llegan los pensamientos y comenzamos nuestra diaria actividad.

Salida y Retorno

Con la diaria actividad, salimos hacia la vida cotidiana. Nuestros sentidos y mente, están ocupados con una variedad de cosas que nos absorben. En la actividad perdemos la conciencia de nuestro ser. A través de la meditación recogemos nuestros pensamientos y retornamos a nuestra fuente interna. Es un movimiento de reflujo y creciente, como el de la marea.

Pensamientos y “YO SOY”

¿En dónde se originan nuestros pensamientos? El origen de la vida, es el origen de los pensamientos. Los pensamientos no piden permiso para llegar. Llegan tan pronto nos despertamos, aún si no queremos tenerlos. Podemos observarlos, pero no asirnos a ellos. Todo lo que pensamos, también acerca de nosotros, no somos nosotros. ¿De dónde procede el “Yo soy”?

La Meditación Fundamental

“¿Quien soy?” es la meditación fundamental, para poder llegar al origen de nuestros pensamientos. Nosotros no somos, ni los pensamientos, ni los sentimientos, ni el cuerpo. Existimos como almas, hemos surgido de la existencia una, la cual es nuestra identidad original. “Yo soy conciencia y funciono como conciencia, a través de los pensamientos.” Hemos adoptado un nombre y una forma, pertenecemos a un género, a una nación, y por medio de los sentidos vamos hacia el mundo exterior.

La Senda hacia el Interior

La mejores horas para la meditación diaria, son las horas del crepúsculo o a una hora fija con un intervalo de 12 horas.Preparamos un lugar tranquilo para meditar. Nos sentamos en una posición confortable con los ojos cerrados, la columna derecha, si es posible viendo hacia el Este o al Norte. Además podemos prender una vela e incienso. El cuerpo está completamente relajado.

El Proceso

Cerramos los ojos y emitimos 3 o 7 veces el OM, de manera suave y uniforme, y escuchamos al sonido. Visualizamos un loto dorado en el corazón o en la frente, desplegándose e irradiando en el interior. Por 15 minutos observamos lo que está sucediendo dentro. Hay ajustes que están sucediendo en el cuerpo. Se disipan bloqueos, para que fluya libremente la energía. Si surgen pensamientos, los observamos. Lentamente, la velocidad de los pensamientos decrece. La mente penetra en su centro.

El Sonido, el Mantram, OM

El sonido es la forma más poderosa de purificar los planos mental, emocional y físico. Un mantram genera un magnetismo curativo. En un mantram, las vibraciones del sonido son esenciales, no la palabra o su significado. Al hablar vamos hacia afuera, al escuchar, retornamos al origen del sonido. El OM que emitimos nos ayuda a armonizarnos con el OM silencioso, el sonido del silencio. No debemos emitir al OM mecánicamente.

Respiración

Cuando la mente es locuaz y agitada, aumenta el ritmo respiratorio. Alineando conscientemente la mente con la respiración el ritmo respiratorio disminuye. Mientras más disminuye la respiración, más se desacelera la mente. La respiración es un suceso dentro y no un hacer. Debemos observar como la inhalación se transforma al llegar a cierto punto en la exhalación y la exhalación en la inhalación. Ahí se detienen los pensamientos. Cuando la mente y la respiración se sumergen en la pulsación, solo permanece el silencio de la existencia.

Desdoblamiento

El efecto de la meditación no llega por la comprensión, sino por la práctica. Si diariamente emitimos la palabra sagrada OM, la escuchamos y meditamos de 5 a 15 minutos, notaremos después de unos meses, un crecimiento interno que otros no conocen. Con el tiempo la vida externa se organiza al conectarnos con la vida interna, y surgen relámpagos de armonía en nuestra vida.