El Matrimonio – Un Sacramento

“La Meditación no es un hacer, sino algo que sucede”

Re-establecimiento del Sistema Familiar
Libro: El Matrimonio – El Sublime Sacramento

Un sacramento ayuda a la transformación desde ser mundano, a ser humano y a convertirse en un humano divino. Entre tales sacramentos, el Sacramento del Matrimonio está considerado el sacramento más importante.

El Sacramento del Matrimonio está concebido como un medio para purificarse, transformarse, y lograr el óptimo balance entre el hombre-mujer, las energías femeninas y masculinas. El sacramento es un medio para santificar a la persona. El sacramento da el código de conducta relacionado, el cual si es seguido permite que los humanos se transformen a sí mismos.

El matrimonio está entre una energía femenina y masculina. Hombre y mujer no son sino dos aspectos de un ser. El hombre es positivo, proveedor, extrovertido y expansivo. La mujer es negativa, receptiva, se contiene y es cooperativa. Juntos, constituyen una unidad de existencia. Ellos son iguales y no dominan uno sobre el otro. La naturaleza está llena con estas dos energías. Ellas se interrelacionan, siempre están comprometidas y nunca se separan. Uno no existe sin el otro. Están en su punto óptimo, cuando existe equilibrio entre ellos.

El matrimonio como sacramento apunta a equilibrar las energías del hombre y la mujer de tal manera que su vida expresa el amor en todas sus dimensiones. Cuando una pareja encuentra su unión en todos los niveles, a saber en lo físico, emocional, mental, intelectual y a nivel bienaventurado, ellos se hacen uno. En el sentido de que uno recibe al otro en él, en esas áreas en donde es necesaria la plenitud. La fuerza de uno llena las deficiencias del otro y viceversa.

El matrimonio debe ser visto como la convergencia de fuerzas divergentes. La habilidad para aceptar la divergencia, un esfuerzo para incluir la divergencia, produce la expansión de la comprensión. Para eso es el matrimonio. La familia es la escuela natural en la cual se espera que uno aprenda la ley de la aceptación, o sea aceptar el punto de vista de los miembros de la familia. A través de la ley de aceptación, uno encontrará su convergencia.

La compatibilidad es la base para vivir juntos. Si no hay compatibilidad en absoluto, el servicio de búsqueda de parejas y el matrimonio resultan en fracasos. La compatibilidad se evalúa sobre la base de idoneidades psicológicas, y o sobre la base de apariencias y expresiones externas. Está la persona interna, la suma total de la energía psíquica de uno mismo. Estas cualidades internas están generalmente latentes y ocultas y no pueden ser medidas por las expresiones superficiales. Ellas pueden ser conocidas a través de la actitud personal ante la vida, las propias actividades de uno en la vida, y las metas de uno en la vida. Si los objetivos, actividades y actitudes son totalmente divergentes, un hombre y una mujer no pueden hacer una pareja para vivir y moverse juntos. Por ejemplo, si las actividades de uno son nobles, como servir a la humanidad de una manera u otra, y si el otro tiene actividades mundanas, existe una enorme diferencia de actitud. No pueden continuar juntos en la vida y construir una hermosa familia. Es por esta razón por la que la búsqueda de pareja tiene que ocurrir en base a la compatibilidad psíquica y psicológica, más que las compatibilidades superficiales.

En todos los matrimonios, no hay tal cosa como el cien por ciento de compatibilidad. Ciertas incompatibilidades existen, y tienen que ser elaboradas con paciencia y comprensión. El matrimonio es, con mucho, la relación más importante en la que uno se embarca una vez en la vida, y por lo tanto es esencial, un enfoque equilibrado – en lugar de un enfoque emocional. Las emociones se desvanecen en un par de años y uno se enfrenta a la dura realidad a partir de entonces. Por lo tanto, pensamientos considerados serán preferibles a las emociones. La sabiduría debe prevalecer sobre instintos y emociones.

El Sacramento y su Significado

El Sacramento del Matrimonio comienza con la invocación del sonido OM: El OM restaura el orden; el desorden desaparece con esta invocación. La sagrada palabra OM es un llamado ardiente y una invitación en general a todos los Devas. Una vez que el OM es invocado, y que ha sido encendido el fuego, los Devas están presentes alrededor, aunque invisibles.

En el Sacramento del Matrimonio, existen tres jugadores principales. Uno es llamado Brahma, el sacerdote que realiza el Sacramento del Matrimonio representa a Júpiter. El novio es la energía Marciana. La novia, es la energía Venusina. Marte y Venus son energías divergentes en oposición, que son puestas en convergencia a través de Júpiter. Por lo tanto, el matrimonio es el sacramento triangular de Júpiter, Marte y Venus. La presencia de Júpiter permite la convergencia, y a través de la convergencia, eventualmente se concibe la progenie. La progenie representa a Mercurio. Tal es el entendimiento planetario del Sacramento del Matrimonio.

El novio es la persona cósmica y la novia la naturaleza cósmica, y su consumación resulta en la creación cósmica. Por esta razón, el Sacramento del Matrimonio está considerado como el más grande y sagrado de los sacramentos. Cada vez que es realizado un Sacramento del Matrimonio, esto otorga paz en los alrededores.

El sacerdote pronuncia sucesivamente, diciendo que el Señor es testigo de este matrimonio a través de los cinco elementos que rodean el ambiente. Los cinco elementos son los testigos perceptibles del imperceptible Señor y de los Devas. La novia y el novio deben estar conscientes de su acto matrimonial, que está sucediendo ante tal eminente presencia. Por lo tanto el sacerdote procede más delante con el sacramento.

Él otorga la novia al novio para los propósitos siguientes:

  • Para que juntos se den cuenta del esplendor de la vida
  • Para darse cuenta de la ley de la corrección
  • Para experimentar la vida en todas sus dimensiones
  • Para perpetuar la cadena familiar en el planeta procreando hijos virtuosos

El matrimonio es visto como un sacramento y la vida de casados se ve como un medio para experimentar la inmortalidad a través de la comunión de la energía femenina-masculina. La energía masculina apoya a la femenina, y la energía femenina apoya a la masculina. Consecuentemente, cada uno contribuye a la vida del otro. La feliz vida de casados contribuye a la longevidad. Este es un secreto oculto en la naturaleza. Puesto que los principios femenino-masculinos se apoyan mutuamente, cada uno apoya energéticamente al otro por su mera presencia.