Trabajo con las Meditaciones Ocultistas

“La Meditación no es un hacer, sino algo que sucede”

Libro: Meditaciones Ocultistas

Meditaciones OcultistasEl trabajo con la meditación ocultista permite ajustes psicológicos, lo que llevaría a experiencias ocultas. Ello finalmente llevaría a experimentar lo Divino. Estas son las meditaciones dadas a Dr. E. Krishnamacharya por Aquellos a quien él siguió (Jerarquía) para aquellos que le siguen a él. Estas meditaciones son globales en su concepto. Los conceptos espirituales sublimes y símbolos de diferentes teologías se encuentran en el mismo.

Cada día por la mañana, al estudiante se le aconseja estudiar la meditación referente a ese día y contemplar sobre su idea. Tal contemplación permitiría el ajuste de la psique y el despertar de la inteligencia relacionada (Deva) en él. Maestro CVV, del cual emanan estas meditaciones, preside dicho ajuste.

El estudiante hará bien en leer la meditación del día, estudiarla, comprenderla en la medida de lo posible y contemplarla a partir de tal comprensión con devoción y dedicación. También se recomienda que el estudiante no mire la meditación del día siguiente. Hay que evitar tal curiosidad.

Permanecer en contemplación durante quince minutos. Lo que se visualiza o experimentada se puede escribir en un cuaderno con una anotación de la hora, la fecha y el lugar. Poco a poco, estas experiencias desarrollan la conciencia, que de lo contrario, está condicionada. Los símbolos, números, colores de la meditación desplegarían las inteligencias cósmicas, solares y planetarias en el alumno .

Son noventa y tres las meditaciones que se extienden entre un equinoccio y un solsticio. Desde el solsticio al equinoccio se van trabajan en orden inverso. Se recomienda que el estudiante comience a partir de un equinoccio y lleve a cabo un ciclo de 1 año. Cuando el estudiante sincero lo lleva a cabo durante siete años, el despliegue se profetiza.

El estudiante de Yoga o de ocultismo normalmente tiene una predominancia mental objetiva. Es necesario volverse subjetivo. Estas meditaciones tienen la capacidad de transformar la mente en subjetiva y obtener la experiencia subjetiva. Dentro del hombre está el universo, alrededor del hombre está el universo. Para experimentar el universo circundante, la clave está en experimentar el universo interior. Este es el antiguo método de experimentación de la Verdad.

Por último, pero no menos importante, es muy recomendable hacer las meditaciones en Inglés. Para su comprensión pueden ser traducidas a otros idiomas. Sin embargo, la potencia de la meditación se oculta en el sonido, que se da en Inglés.

Ejemplo: Meditación Oculta N° 25

(14 de Abril, 29 de Agosto, 17 de Octubre, 3 de Marzo)

En Su nombre vivimos, en Su templo vivimos;
En Él vivimos verdaderamente, hasta que Él abre su ojo en nosotros.
En Su nombre Él vive, en Su templo Él vive;
Él vive verdaderamente en Él, cuando abre su ojo en nosotros.
Mientras tanto, esperemos y miremos hacia Él, y no los unos a los otros.
Llamémosle a Él en todo, para encontrarlo todo en Él.
Entonces, la vida será un festival de la Carroza y no un festival de la guerra.

Comentario:

Esta es la meditación más bella en la que uno pueda pensar nunca. Es uno de los últimos mensajes que Krishna, el Señor, compuso en forma de meditación. Esta meditación, completa al discípulo y lo convierte en Él.

En Su nombre vivimos. En Su templo vivimos. El templo es el cuerpo humano. Nosotros vivimos en él. Todo lo que constituye la creación y el cuerpo proviene de lo Divino. La vida, la conciencia, la voluntad, el amor, la luz, la mente, los 5 sentidos, los 5 elementos relacionados con el cuerpo y con la creación, provienen sólo de lo Divino.

Muchas veces decimos: “mi cuerpo, mi mente, mi vida, mi inteligencia”. Nada de todo lo mencionado es fabricado por nosotros. Solamente lo usamos. Así como el hijo de un hombre rico usa las propiedades de su padre, así todos nosotros usamos la propiedad del Padre como si fuera nuestra. Un padre no pone objeciones a que el hijo use sus propiedades. Es más, le dice al hijo que todo lo que ha adquirido es para que él disfrute. Lo que ocurre, es que al acostumbrarnos a usar esta propiedad, nos creemos que es nuestra. Nada relacionado con nuestro cuerpo es nuestro. Todo nos es dado y, por ello y a su debido tiempo, lo debemos devolver. Solamente la experiencia permanece con nosotros.

En su nombre vivimos. El nombre de Dios es Yo Soy. Cada uno de nosotros dice: “yo soy”. Usamos su nombre y pensamos que es el nuestro. Vivimos en Su templo y sentimos que es nuestro. Somos personas olvidadizas. Mientras nuestro mismo vivir, no sea nuestro vivir verdadero, continuaremos sintiendo que vivimos. Cuando seamos aquel que ha decidido vivir, podremos vivir en el cuerpo todo el tiempo que de- seemos. De hecho, Él es el original y nosotros Sus reflejos. Cuando el original decide vivir en el cuerpo, nosotros, el reflejo, también vivimos en el cuerpo. Cuando el original decide partir del cuerpo, el reflejo también parte. Somos únicamente Sus reflejos. Él es el original. Se refleja en muchos cuerpos y de muchas maneras. Debemos saber que los reflejos no tienen una existencia independiente y que nuestra existencia es, en verdad, Su existencia.

Sólo hasta que Él abre Su Ojo en nosotros, vivimos en la ilusión de nuestro nombre, de nuestra forma y de nuestra vida. Una vez ha abierto Su ojo en nosotros, nos damos cuenta que Él vive en Su nombre, en Su templo y, verdaderamente, en Él mismo. Cuando el Señor abre Su ojo en nosotros, ya no hay más ilusión ni reflejo, y la Verdad se hace realidad. El fantasma del yo se disuelve en el yo superior. El fantasma es la falsa identidad. El cual desarrolla una falsa personalidad. No tiene existencia, es un mero reflejo.

Hasta que no ocurre este proceso, ¿qué debemos hacer? Hasta que por la gracia divina no se desvanezca nuestra ilusión ¿qué debemos hacer? ¿Debemos sufrir la ilusión, la ignorancia y el inherente dolor? No tiene que ser así necesariamente. Podemos tratar de verle a Él cuando vemos a otros. Escuchémosle a Él también cuando escuchamos a los demás. Este es un juego alegre y estamos destinados a fallar una y otra vez. No importa. Continuemos tratando de verle y oírle a Él también cuando veamos y escuchemos a los demás. Así, la vida se convierte en un movimiento gozoso, en un movimiento festivo, como un festival (como el festival de la carroza). De otra forma, la vida se convierte en una guerra.

Hay una afirmación en esta meditación que nos aconseja saber esperar. La espera es una cualidad muy importante en el discipulado. La habilidad para esperar está conectada con la habilidad para recibir. En la vida hay una dimensión relacionada con la recepción. La vida ofrece a través del tiempo, sólo así nosotros recibimos. Las personas que no pueden esperar, se pierden lo que la vida les ofrece. Tras cada acto, hay que esperar antes de pasar al acto siguiente. Esta espera es una pausa que proporciona equilibrio. El equilibrio permite recibir. El movimiento y el equilibrio son las dos alas de la vida rítmica. El equilibrio llega a través de la pausa.