El Equinoccio de Primavera

“La Meditación no es un hacer, sino algo que sucede”
El equinoccio de primavera a los cero grados de Aries es el comienzo del año solar, donde el ángel solar hace descender un Nuevo impulso desde círculos superiores. Este tiempo representa el sol del mediodía y el punto más elevado de iluminación.

La Radiante y Espiritual Conciencia

Magnolia

En el equinoccio de primavera el sol cruza el Ecuador en su aparente viaje hacia el norte, y al mediodía sus rayos golpean la tierra de forma vertical. Si ponemos una varilla en la tierra no puede verse sombra alguna. Lo mismo sucede en el equinoccio de otoño. De esta forma los antiguos detectaron los dos días equinocciales, en el que el día y la noche tienen la misma longitud.

El punto más elevado del sol en el equinoccio de primavera en el Ecuador marca la exhaltación o la brillantez del sol anual en el momento del mediodía. Esto corresponde a cero grados de Aries. Al mediodía tenemos la máxima luz, y Aries es el signo más radiante y representa el más elevado punto de iluminación. Así como la sobmra es la más corta en este momento en el Ecuador, es lo más fácil someter nuestra sombra, la personalidad, bajo la luz del momento del mediodía del año.

En los humanos, Aries está localizado en la parte superior de la cabeza, la que es lo más elevado del hombre. Puesto que el hombre es hecho en la imagen de Dios, Aries es reverenciado como la cabeza de la Persona Cósmica en los Vedas. Al comienzo de cada año solar, el ángel solar hace descender un impulso de círculos superiores. Este nuevo impulso es un nuevo mensaje cada año, un plan para el desarrollo del planeta y sus seres. En nosotros, éste desciende por medio del centro de la cabeza, porque el principio solar, el principio de liberación, es nuestro Sahasrara.

Por lo tanto, en el equinoccio de primavera, deberíamos alinearnos con la brillante conciencia espiritual en nuestra cabeza e imaginar el diluvio de la luz de la iniciación, nuestro ”mediodía a las doce”(el centro de la cabeza). El gran Maestro Pitágoras llamaba esto el “Doce elevado”

Alineamiento hacia el Sol

En los solsticios, la energía del sol desciende verticalmente en nosotros. Somos los únicos seres en el planeta que se mueven verticalmente con auto-conciencia. Las plantas y los animales no son auto-conscientes; los animalaes tampoco se mueven en forma vertical.

Para ser capaces de absorber de la mejor manera la energía de los equinoccios, podemos imaginarnos parados sobre el Ecuador de la tierra en nuestro alineamiento vertical y ver el rayo solar como entra a través de nuestro sistema nervioso. El rayo solar puede ser recibido por medio del dorado sender medio de Sushumna e iluminar todo nuestro sistema, desde la cabeza hasta el centro base. Este canal central es denominado por el Maestro CVV como “niveles verticales” y “vida principal”. Él crea el equilibrio yógico entre las energías de la materialización y las de espiritualización.

Sushumna es el pilar de nuestra existencia interna. Es de luz de diamante, de la cual nuestro cuerpo diamantino se hace. Entonces, un Yogi permanece en la columna de Sushumna y experimenta por medio del alineamiento con el alma la conexión con el Sol y luego con el Sol Central y el Sol Cósmico. Entonces en todos los cuatro niveles el alma permanence en alineamiento.

El Señor del Planeta, Sanat Kumara, está en contemplación profunda en el Sol, el Sol Central y el Sol Cósmico. La Jerarquía Espiritual recibe el influjo de energía y lo transmite hacia los seres en el planeta. Podemos nosotros unirnos también en este alineamiento de modo de ganar la experiencia en los planos cósmicos, solares y planetarios de existencia. Cuando hacemos de forma regular meditación en Sushumna, balanceamos los lados derecho e izquierdo en nosotros, y las energías masculinas y femeninas se nutren y balancean. En el estado de equilibrio permanecemos en la luz de la conciencia andrógina. Dios mismo es andrógino, masculino-femenino y nos creo en Su imagen y semejanza.

Hacer descender las Energías desde los Planos Elevados

Aunque, la longitud del día es la misma en los dos equinoccios, sus energías difieren. Mientras que en el equinoccio vernal, el sol se mueve hacia el norte a través del Ecuador, las energías se elevan de la materia al espíritu; es un ascenso desde Muladhara a Sahasrara. En el equinoccio de otoño, existe el movimiento desde Sahasrara a Muladhara, de arriba hacia abajo. El equinoccio de otoño simboliza el punto más bajo alcanzado por el Dios Solar. Éste corresponde a la medianoche del día y al centro Muladhara en la base de la espina.

En ambos equinoccios, el espíritu y la materia se equilibran, y en las Escrituras, este estado también es denominado síntesis o estado de yoga. Los yogis realizados se mueven con igual facilidad en los mundos del espíritu y la material, si es necesario. Ellos pueden transformar seres de niveles bajo, para que puedan alcanzar los mundos elevados; y pueden también hacer descender energías de los planos más elevados al plano terrestre.

Los momentos del balance entre espíritu y la materia se consideran los mejores para las energías yógicas. Estos incluyen los equinoccios, pero también sus momentos correspondientes del amanecer y el anochecer y las 8avas fases lunares. Si estos tiempos coinciden, entonces viene una ayuda aún más fuerte desde los mundos sutiles y podemos fácilmente establecernos en el plano Búdico.

Los equinoccios son particularmente importantes festivales espirituales, en los que la meditación y el alineamiento son más fáciles para nosotros que en otros días. Los mejores momentos son los días alrededor del equinoccio de primavera al comienzo en Aries. En muchas culturas antiguas, era conocida la importancia del equinoccio vernal, y ellos escogieron el primer signo del zodiaco como el comienzo del año. Por lo tanto, deberíamos prepararnos para estos días de iniciación y utilizar especialmente el día anterior, durante el mismo día y el día que le sigue para trabajo interior consciente. Esto nos ayuda a reajustar nuestras energías y a tener armonía con el Ser y los alrededores. Unidos como grupo, podemos más efectivamente alinearnos meditativamente, para ser cargados como almas con la Luz.

El Ritual del Corte de la Cabeza

Cuando en su viaje hacia el norte o hacia el sur, el sol cruza el Ecuador en los equinoccios, se dice que éste corta por medio del anillo anual con un par de Tijeras para crear un comienzo y un final. La palabra sánscrita para tijeras es Krittika. El equinoccio de primavera representa el gran ritual del corte de la cabeza, para que muera el hombre inferior y nazca el hombre perfecto, el Maestro.El autor de los Puranas, Vedavyasa dice el ritual de una forma alegórica como la historia de Daksha el Prajapati. El Prajapati es el año (solar), cuya cabeza es cortada y reemplazada por la cabeza de un carnero. El “sacrificio del carnero” indica el final de lo antiguo y el comienzo del año nuevo.

El ritual también tiene otras dimensiones: Daksha existe en nosotros como la conciencia de la personalidad. Cuando un hombre crece en su conocimiento y habilidades normalmente el orgullo de sus propios logros y virtudes también crece. Mientras más inteligente e ingenioso se es, el ego hincha más la cabeza. El Purana dice que el Rey Daksha poseía todos los poderes y habilidades y por lo tanto estaba lleno de orgullo. Él realizaba el ritual sin invitar al Señor más allá del tiempo. Entonces Daksha lo hizo humilde cortándole la cabeza a Daksha y la reemplazó por la cabeza de un carnero.

Cortar la cabeza representa la iniciación de un discípulo en el centro de la cabeza. Esto causa el fin de la conciencia humana y el comienzo de la conciencia de Dios en él. Aries es el símbolo de esta gran iniciación, que conecta al discípulo con Shamballa. En el cuerpo físico Shamballa está localizado en el centro de la cabeza y está directamente relacionada con el Señor Sanat Kumara en combinación. Él que realiza la Luz en la cabeza, asciende al reino divino.

Se recomienda estudiar la historia de Daksha en el mes de Aries, de modo de sobreponerse a la naturaleza animal del carnero y comenzar el ciclo anual de forma correcta.