Descripción breve:
El sendero más antiguo del yoga es el Sendero del Raja Yoga. Y el Yoga del futuro es lo que se llama Agni Yoga. Se espera que practiquemos este Agni Yoga en nuestra rutina diaria. Nuestro contacto con otros se debe tomar como el laboratorio de nuestra práctica del Yoga.

El Bhagavad Gita describe, que aquél cuyo comportamiento no hiera a nadie en el mundo, es un discípulo en el sendero. A través de su disciplina en la palabra, el pensamiento y la acción, se entrena a sí mismo para utilizar la palabra como el fuego vehemente de la conciencia. Esto recibe el nombre del sendero de Agni o Agni Yoga. En el folleto “Agni Yoga – Yoga de Síntesis” el Maestro E.K. describe detalles de este sendero ardiente.Contenido:
Texto de una conferencia pública dada en Munich el 23 de agosto de 1982

The World Teacher Trust, Visakhapatnam, India 1994

Muestra

Extracto

Desde el plano mental al plano de la inteligencia ascendemos mediante el sendero de Agni pero a mitad del camino está el combustible y está el humo como impureza producida por la combustión del combustible en el fuego. Eso es lo que llamamos los estallidos emocionales.

De este modo, entre la mente y la inteligencia pura se encuentra el plano de las emociones que hemos de cruzar. El pasaje de Agni Yoga describe cómo el discípulo atraviesa este sendero de humo y cómo camina en solitario en medio de la selva que está ardiendo. Una selva en la que las llamas nos circundan por todas partes, en la que hay densos vapores de humo que ciegan los ojos y ahogan la respiración. Las emociones nos ciegan mediante los incidentes de nuestra vida y el discípulo intenta localizar su sendero. Tiene la tendencia a perder su camino y a verse envuelto en las llamas para quemarse y reducirse a cenizas repetidamente vida tras vida. Pero hay una cosa que le guía, es la llamada de la Llama Una. El discípulo es el viajero que cruza la selva en llamas.

Aquel que ha cruzado el sendero y que ha llegado al plano del intelecto puro grita para ser escuchado por el discípulo que está apenas cruzan-do. De este modo se describe al viajero que cierra sus ojos y camina con la ayuda de sus oídos y no de sus ojos. Así describe el proceso Buddha el Señor.

Entonces el discípulo sigue el sendero en la dirección del sonido y así escapa de las llamas de la selva. De esta manera se purifica y sus ojos se abren nuevamente.

A partir de entonces sigue el sendero de la llama pura. Se le llama el sendero sin combustible o la pura incandescencia de la inteligencia, que recibe el nombre de “la Quinta Llama del Tercer Fuego”. Ahora está en el sendero vertical; es el estrecho pasaje llamado la columna vertebral, la cavidad interior de la columna vertebral en la que existe el espacio en forma de ser.

Luego empieza a seguir el sendero de la llama y entonces encuentra los chakras. Mediante la disciplina de su palabra, pensamiento y acción, se prepara a sí mismo para utilizar la palabra como la llama del pensamiento. Se prepara a sí mismo a utilizar la voz como la llama de la consciencia. Utiliza su palabra y su conversación de tal modo que su palabra no hiere a nadie en este mundo.

En el Bhagavad Gita se dice que aquel cuya conducta no crea ninguna sacudida a nadie en este mundo y aquel que no recibe ninguna sacudida por la conducta del mundo es un discípulo en el sendero. Esto es lo que en los tiempos actuales se llama el Sendero de Agni o Agni Yoga.

Para el discípulo de Agni, el procedimiento de la vida según el pensamiento es también una proyección de su propio Agni (fuego) para que sus acciones se consuman en las llamas de Agni. Nada de lo que haga proyectará su imagen sobre sí mismo. No tendrá impresiones de nada porque no tiene motivos. Su vida es una existencia de fuego, y en todo lo que haga, la acción será quemada por el fuego de la sabiduría. La actividad que realiza la pone de manifiesto como la luz del fuego para ayudar a otros en el mundo. Los resultados de sus acciones entran y se funden en el mismo fuego. Así es como se describe al Agni Yoga en el Bhagavad Gita.

Al practicar esa forma de hablar y ese pensamiento – un pensamiento siempre positivo para todos en este mundo – , sus chakras se transforman en lotos, y estos lotos están hechos de fuego.

Puede que alguno de vosotros haya leído el libro titulado “The Lotus Fire” (El Fuego del Loto), escrito por G.S. Arundale. En ese libro se describe cómo se crean los lotos de fuego y cómo se practica el Agni Yoga. Claro está que está escrito al modo antiguo, un libro lleno de simbolismo. Tenéis que leer este libro como se leen las Escrituras. Cada una de sus frases está llena de significado. Hace más de un siglo que este libro vio la luz por primera vez. Dejemos que los niños de la espiritualidad lo lean una y otra vez. Si no lo hemos leído hasta ahora, empecemos a leerlo por primera vez, y si ya lo conocemos, leámoslo por segunda y por tercera vez, porque este libro fue dictado por uno de los Maestros y no fue en absoluto escrito por G.S. Arundale.

Si leemos ese libro y luego empezamos a leer el “Tratado sobre el Fuego Cósmico”, podremos comprender ciertas claves que se interponen como bloques en nuestro camino por comprender.

Hay lotos hechos de fuego y están en correspondencia con nuestro sistema solar, porque el sistema solar en su conjunto florece según el modelo de un loto de fuego, y cada planeta hace su existencia en el sistema solar en forma de un loto de fuego.

Los sistemas solares comienzan a existir como remolinos de fuego y como remolinos de fuego empiezan a precipitarse. En cada uno de los planetas tenemos la correspondencia del sistema solar y de los planetas. Tenemos el sol y los seis planetas, así como tenemos el centro coronario y los seis chakras que han ascendido y se han convertido en lotos de fuego.

A medida que el sistema solar y los planetas evolucionan, hemos de comprender que hay un fuego básico del que están hechos los otros tres elementos. Por ejemplo, el aire de nuestra atmósfera, que nosotros llamamos el estado gaseoso de nuestra existencia, es una de las llamas sopladas a partir del fuego. El fuego es el trasfondo básico de las unidades de líquido o agua. Químicamente sabemos que son oxígeno e hidrógeno. El trueno y el relámpago producen la unión del oxígeno y el hidrógeno, que a su vez produce agua. Todo ello se debe a la función del fuego. La Química tiene aún mucho que aprender.

Hay muchas correspondencias entre los lotos de fuego a lo largo de nuestra columna vertebral y la actividad en nuestro sistema solar.

Es de esperar que practiquemos este Agni Yoga en nuestro quehacer de cada día. Nuestro contacto con los demás ha de ser tomado como el laboratorio de nuestra práctica del Yoga. Nuestra manera de hablar y nuestra conducta con los demás.

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